DISCREPANCIAS POR SEPARATISMO
La OTAN impedirá nuevos actos de violencia en la provincia serbia
Por Erik Struyf Palacios. Corresponsal
BRUSELAS. El escenario para una probable independencia de Kósovo parece estar terminando de perfilarse. El viernes pasado, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, recibió, dos días antes de lo previsto, un improductivo informe final del grupo mediador constituido para intentar definir el estatuto de la provincia autónoma y el mismo día la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) decidió en Bruselas mantener las fuerzas militares que garantizan la paz en la región desde 1999.
Cuatro meses de negociaciones entre Serbia y Kósovo dirigidas por la troika formada por Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea (el Grupo de Contacto) han devuelto prácticamente intacto el problema de los Balcanes al seno del Consejo de Seguridad de la ONU, que se reunirá el 19 de diciembre para tratar el tema.
Como se veía venir, el informe final presentado a Ban Ki-moon se limita a dar cuenta del transcurso de unas negociaciones que ni siquiera han acercado las posiciones de las partes.
Kósovo continúa decidida a declarar su independencia en breve, incluso de modo unilateral y sin esperar la bendición de la ONU, mientras que Serbia se obstina en ofrecer un alto grado de autonomía a los kosovares, pero descarta de plano la separación de la provincia y la mutilación de su territorio.
El Gobierno Serbio ha atribuido el fiasco de las negociaciones al hecho de que Estados Unidos y varios países más han anunciado el respaldo a una independencia proclamada unilateralmente por Kósovo en caso de mantenerse el bloqueo de las tratativas con Belgrado: "Las negociaciones con los albanokosovares fracasaron porque sus dirigentes sentían que lo único que tenían que hacer era esperar hasta el 10 de diciembre (hoy) --fecha límite de la mediación del Grupo de Contacto-- y conseguir entonces la independencia como regalo", sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores de Serbia, Vuk Jeremic.
GARANTE DE PAZ
El 7 de diciembre pasado, los ministros de la OTAN reunidos en Bruselas acordaron mantener las tropas de paz de la Kósovo Force (KFOR) estacionadas en la provincia desde 1999, e incluso prometieron reforzarlas si se produjeran actos de violencia.
"La KFOR permanecerá en Kósovo en virtud de la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU, a menos que este último decida lo contrario", escribieron los ministros en el comunicado de la reunión.
Esta decisión podría envalentonar aun más a los kosovares a ojos de los analistas, puesto que conjura el fantasma de la reanudación de una guerra que sacudió la región en la década del 90 y que llegó a su fin en 1999, tras los bombardeos de la OTAN.
Por otro lado, los diplomáticos temen la reacción de Moscú ante el acuerdo adoptado por los ministros de la OTAN, habida cuenta que esta organización opera en Kósovo por encargo y mandato de la ONU, en cuyo Consejo de Seguridad Rusia tiene derecho a veto. El gobierno de Vladimir Putin ha repetido que se opondrá a toda propuesta para definir un estatuto final de Kósovo que disguste a Serbia.
Mientras que Estados Unidos y Rusia han hablado claro sobre el futuro de la provincia, la UE nuevamente aparece dividida en un asunto de política internacional que le compete de forma directa.
El viernes, fue Eslovaquia la encargada de romper filas al anunciar que se abstendrá de reconocer la eventual proclamación unilateral de independencia de Kósovo por considerar que este acto sería desestabilizador para la región. Eslovaquia se convirtió así en el primer país de la UE en rechazar abiertamente la independencia de la provincia separatista serbia.
Otros estados miembros de la UE, como España y Rumanía, han manifestado su incomodidad --por decir lo menos-- con las pretensiones de Kósovo.
Las potencias europeas como Francia, Reino Unido y Alemania son más favorables a las ansias independentistas de Kósovo, pero confían en que sus líderes hagan una vez más gala de paciencia y esperen a las elecciones serbias de enero antes de proclamarse independientes, de modo que la comunidad internacional pueda coordinar una transición pacífica que no comprometa la estabilidad de los Balcanes.
Hoy los ministros de Relaciones Exteriores de la UE intentarán remendar sus diferencias para hablar a una sola voz sobre el estatuto definitivo de Kósovo.
MÁS DATOS
4Kósovo vive bajo administración de la ONU desde 1999. Aquel año los bombardeos de la OTAN detuvieron una limpieza étnica emprendida por las fuerzas serbias en la provincia, que es en un 90% de etnia albanesa.
4La provincia de Kósovo gozó de autonomía mientras formaba parte de Yugoslavia. Pero en 1989, el presidente de Serbia, Slóbodan Milósevic, la suprimió dando pie a la simiente que generó el enfrentamiento entre el Ejército de Liberación de Kósovo y el ejército serbio en 1998.