SOMBRAS DE GUERRA CIVIL
BEIRUT [EFE]. El general Francois al Hajj, director de operaciones militares y uno de los mandos más importante e influyentes del Ejército libanés, pereció ayer tras el estallido de un carro-bomba en el este de Beirut. Hasta el momento, ningún grupo se atribuyó la autoría del hecho.
Al Hajj, cristiano maronita de 54 años, era el candidato a sustituir a Michel Sleiman al mando del Ejército, en caso de que este fuera elegido presidente de la República. Junto con él también falleció su guardaespaldas.
La explosión ocurrió cinco minutos después de que el general abandonara su domicilio en la zona de Sibia. Al Hajj se encontraba en su vehículo rumbo a las oficinas del Ministerio de Defensa, situado en una de las zonas más protegidas del Líbano.
La Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN) señaló que el cuerpo de Al Hajj fue despedido 150 metros fuera del automóvil por la fuerza de la explosión y encontrado posteriormente dentro de un gran agujero en el suelo.
Al Hajj fue descrito por un ex responsable del Ejército, citado por la emisora LBC, como uno de los oficiales más importantes de las Fuerzas Armadas, que desempeñó un papel esencial en el despliegue de las tropas libanesas en el sur del país tras la guerra entre Israel y el grupo chiita Hezbolá.
Según algunos oficiales del Ejército, Al Hajj coordinaba también las operaciones de la Finul (fuerza de la ONU) en el sur del Líbano.
El asesinato de Al Hajj, el primero de un alto mando militar desde que en el 2004 comenzó una cadena de atentados que acabó con la vida del ex primer ministro libanés Rafic Hariri y de numerosos políticos y periodistas, ha sido condenado por todas las fuerzas políticas. Sus representantes han mostrado también su preocupación por la crítica situación que atraviesa el país.
CONTRA ISLAMISTAS
Al Hajj fue el encargado de dirigir las operaciones contra los combatientes islamistas del grupo radical Fatah al Islam, que se enfrentaron durante más de tres meses al Ejército libanés en el campo de refugiados palestino de Nahr al Bared.
MÁS DATOS
A El ataque sucedió cuando el Líbano está sumido en su peor crisis política desde que terminó la guerra civil de 1975 a 1990, y en un momento de tensión álgida entre los grupos oficialistas y opositores.
B El país no tiene presidente desde el 23 de noviembre, cuando Emile Lahud dejó el cargo, y el Parlamento no consigue ponerse de acuerdo para elegir al sucesor.