Crónica. DE COLECCIÓN
La paciencia y la vocación son los mejores aliados de Eusebio Díaz Orozco, un talentoso artesano tarmeño que ha invertido 31 años de su vida en reconstruir todo en pequeñito
Por Raúl Mayo Filio
A Eusebio Díaz Orozco le brillan los ojos cuando intenta explicar por qué decidió dedicarse a reproducir miniaturas durante 31 años. Este poblador de Palcamayo (provincia de Tarma, Junín), de 54 años, dejó de estudiar derecho en la universidad para crear. Lo que durante mucho tiempo constituyó una afición, hoy es un oficio que lo hace sentirse realizado. Por eso no es extraño ver cómo aún se ilusiona al mostrar las piezas que forman parte de su colección, que van desde paisajes y ciudades hasta ferrocarriles.
En su casa ha instalado una galería donde expone orgulloso lo que a lo largo del tiempo sus manos han ido moldeando. Allí puede verse en pequeñita, por ejemplo, la localidad de Tarma. Eusebio relata que, en ese trabajo en particular, la réplica de la catedral le tomó más de tres meses. Como no existían planos de la misma, tuvo que medir la estructura real varias veces para no cometer errores.
Pero Tarma no ha sido la única ciudad reconstruida a escala. Así como esta, muchas otras han sido motivo de inspiración para Eusebio, quien no ha escatimado en detalles con el fin de llegar al máximo grado de exactitud. De esta manera se pueden observar urbes con cuidadas plazas, calles, puentes, ríos, lagos, entre otros. Para darles más realismo, las pistas son recorridas por diminutos autos y camiones.
Los materiales con los que trabaja el artesano son diversos pero preferentemente reciclados. Cartón, madera, alambres, todo sirve y es útil para el trabajo. Una que vez que consigue los insumos llega la hora de plasmar la idea en realidad. Para ello, usa pequeñas sierras y taladros que tuvo que mandar a comprar en el exterior. "El ingenio hace todo lo demás", dice sonriendo.
A pesar de contar en su casa con un lugar donde exhibir sus trabajos, Eusebio ya no tiene más espacio para almacenar toda su producción. Es por ello que con tristeza guarda gran parte de ella en cajas y cajones. "Pequeños, eso sí", dice jocosamente.
Uno de los trabajos que Eusebio recuerda haber elaborado con más cariño es la réplica del Ferrocarril Central. Él cuenta que el hallazgo de minúsculas locomotoras, vagones y rieles, hace muchos años, fue lo que lo motivó a empezar la tarea de reconstrucción. "No fue tarea fácil. Tuve que hacer los postes de electricidad y hasta las rocas de los paisajes por donde iba el tren, para lo cual tuve que viajar más de una vez y tomar fotografías de los lugares", cuenta nostálgico, pero decidido a dejar en claro que es todo un profesional.
Eusebio cuenta que su afición por crear miniaturas nació cuando todavía era muy niño. "Mi padre trabajó en la mercantil de la desaparecida Cerro de Pasco Cooper Corporation, en La Oroya. A esa empresa llegaban juguetes de Estados Unidos y de otras partes del mundo, entre las que se encontraban miniaturas, que luego él me regalaba. Ya después me dediqué a elaborarlas tomando como muestra modelos que salían en revistas del extranjero. La pasión por esta actividad creció con los años al extremo de dejar mis estudios superiores para dedicarme de lleno a mi pasión", narra.
RECONOCIMIENTO GENERAL
En las más de tres décadas dedicado a este arte, Eusebio ha participado en un sinnúmero de ferias nacionales e internacionales, con gran acogida en cada una de ellas. Él cree que la novedad de su trabajo radica en que muestra de forma divertida y precisa la riqueza cultural y turística de la sierra del Perú. De ahí que coleccionistas privados no dejan de solicitarle su ayuda para instalar maquetas, como aquel ciudadano alemán radicado en Lima que posee una impresionante colección de miniaturas y que lo llama de cuando en cuando para recibir consejos y asesoramiento.
Pero no solo los expertos aprecian su talento. Niños, adultos, vecinos y viajeros acuden a su casa todos los días para apreciar la colección. El pequeño museo es tan popular, que hasta las agencias de turismo lo han incluido en los itinerarios de quienes visitan Tarma. Nadie quiere perderse la grandeza de su arte.
SEPA MÁS
4Eusebio, además de crear miniaturas, las colecciona. Posee más de medio centenar de locomotoras procedentes de Alemania, Japón, Austria, Estados Unidos, entre otros.
4El artista realiza exposiciones en diversas ciudades del país. Durante las festividades de la provincia de la Concepción, exhibió una muestra de la localidad hecha de puro marfil.