El informe del domingo ENCUESTA NACIONAL
El TLC con EE.UU. es el principal logro del jefe de Estado para un 63%. Sus recetas para acabar con el perro del hortelano también tienen buena aceptación
Aunque todavía no goza de una aprobación mayoritaria, el presidente Alan García ha ganado dos puntos más de popularidad en el último mes (de 31% a 33%). Eso gracias --principalmente-- a la materialización del TLC con EE.UU., que tiene el apoyo de un 66%. Es más, para un 63% este constituye el principal logro de su gestión. Así lo refleja la encuesta nacional de Ipsos Apoyo Opinión y Mercado realizada entre el 12 y el 14 de diciembre.
Al jefe de Estado también lo aprueban --sobre todo los jóvenes y los sectores A y B-- por no cometer los errores de su primer gobierno (42%) y por el crecimiento de la economía (28%).
Así las cosas, un 50% percibe que estamos frente a un nuevo García, cambio aplaudido por un abrumador 85% . En la contraparte, más del 50% le baja el dedo por el aumento de precios y por no cumplir promesas. De otro lado, si llegara a concretar los anunciados cambios en el gabinete, un 39% cree que deberían continuar Mercedes Aráoz de Comercio Exterior y Turismo (impulsor del TLC); el primer ministro Jorge Del Castillo (28%) y el canciller José Antonio García Belaunde (28%). Ellos encabezan la lista.
El sondeo también le puso el termómetro al artículo del mandatario --publicado en este Diario-- sobre su receta para acabar con el perro del hortelano (aquel que traba el desarrollo). Para una mayoría, la figura recae en algunos políticos, congresistas y en el Sutep. Sus recetas han sido bien acogidas: que las inversiones públicas se resuelvan en tres meses (55%), que se beneficie con bonos de productividad a los empleados públicos (62%), entre otras.
ENFOQUE
ALFREDO TORRES. Ipsos Apoyo Opinión y Mercado
El fin del perro del hortelano
Las propuestas sugeridas por el presidente Alan García en sus célebres artículos sobre el síndrome del perro del hortelano han tenido buena acogida en la opinión pública. De los planteamientos evaluados, los que concitan mayor respaldo son el acceso gradual de los trabajadores a los derechos laborales; el derecho de las comunidades campesinas a alquilar, vender o parcelar sus tierras; y la promoción de la inversión en acuicultura, maricultura y siderurgia mediante incentivos tributarios.
Otras propuestas pro-inversión con una elevada acogida son que se entreguen en propiedad grandes lotes de tierras en la selva para promover la industria maderera y el fomento de la inversión privada en la construcción de represas e irrigaciones cuyo costo sea pagado con las nuevas tierras irrigadas y la venta de agua.
Este respaldo de la opinión pública a iniciativas favorables a la inversión privada se suma al amplio apoyo brindado a la firma del tratado de libre comercio con los Estados Unidos, así como al desarrollo de acuerdos similares con otros países del globo.
El Poder Ejecutivo y el Congreso de la República tienen la tarea pendiente de dar las normas que hagan viables estas ideas. La reacción de la inversión privada será favorable, como ya lo viene siendo en otros campos en que ha sido convocada. No obstante, para que este clima de opinión no se revierta y ponga en riesgo la estabilidad futura, es indispensable que las empresas interesadas sepan ganarse la confianza de las comunidades que pudiesen sentirse afectadas por su inversión y, en general, que actúen con elevados estándares de responsabilidad social.