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Informe LA HERENCIA DEL REINO SHU

Un puente con el exterior

El de Sanxingdui fue considerado uno de los diez hallazgos arqueológicos más importantes de China del siglo XX. Algunos piensan que hay influencia de culturas preíncas

Por Patricia Castro Obando. Corresponsal

SICHUÁN. Según una antigua leyenda china, el dios llamado Zhu Long traía la luz abriendo sus ojos, y al cerrarlos dejaba a los seres humanos en medio de la oscuridad. La cultura que se desarrolló en Sanxingdui veneraba al sol y rendía un culto especial a los pájaros. Estas mismas creencias aparecen en muchas otras civilizaciones del Asia Central, pero no son tan comunes en China.

Sanxingdui fue la sede del antiguo reino Shu, que hace 5.000 a 3.000 años se desarrolló en la provincia sureña de Sichuán. El proverbio "Ladrar al sol como un perro shu" muestra el desprecio que sentían los chinos de muchos reinos por los colonizadores del sudoeste.

Densa niebla, abundante bruma y alta humedad envuelven a la región donde se establecieron los shu. Casi siempre, el sol es esquivo.

Durante dos décadas, los arqueólogos chinos han intentado explicar el significado de los bronces de Sanxingdui. Los ojos grandes, protuberantes o sin pupilas oculares, de las cabezas de bronce y las máscaras de oro son rasgos extraños para la civilización del Lejano Oriente. Algunos piensan que reflejó la necesidad de los shu para "ver el sol desde muy lejos como un pájaro".

El catedrático Sun Hua, de la Universidad de Beijing, ha propuesto una clasificación que divide a las cabezas de bronce de Sanxingdui en tres grupos. Aquellas de ojos protuberantes estaban relacionadas con los dioses. Los ojos desprovistos de pupilas oculares pertenecieron a cierta clase especial dentro del reino. Los objetos con ojos y pupilas representaban a la gente común.

Este segundo grupo de la clasificación, una jerarquía privilegiada de los shu, estaba integrado por chamanes, que el arqueólogo chino describe como "sacerdotes educados y ciegos". Se cree que debido a la ceguera, desarrollaron una poderosa memoria.

"En una cultura que no ha dado muestras de escritura, estos personajes fueron los responsables de preservar el conocimiento del reino. Recitaban con precisión la genealogía de los reyes y las leyendas de los antepasados. Este saber los dotaba de poder y los convertía en los intelectuales del Estado", manifiesta el experto.

EXTRAÑOS PARECIDOS
Todavía es un enigma el origen del reino Shu. Una versión afirma que los primeros shu fueron de nacionalidad extranjera y, según el catedrático Sun, "ingresaron por el sur, a través de la Ruta de la Seda, provenientes del sudeste asiático o incluso de Asia Central".

Li Xueqin, catedrático de la Universidad Tsinghua, considera que las figuras de bronce pudieron haber representado a los pobladores del reino Shu, físicamente muy distintos a los habitantes de las planicies centrales, pero el experto Sun cree que son manifestaciones exageradas con motivos religiosos.

La exageración de estos rasgos era considerado un signo de poder. La casta dominante tenía que "ver, oír y oler" más allá de su propio alcance. Por lo tanto, necesitaba orejas, ojos y narices gigantes, explica otra versión.

Algunos expertos chinos aseguran que sí existieron contactos entre China y el continente americano, pero el tema es muy discutido. "Sanxingdui es considerada una cultura con un origen independiente que finalmente fue absorbida por las planicies centrales", explica Li. "Una cultura compartida creada por locales y forasteros", agrega Sun.

Inclusive, algunos expertos chinos han destacado el parecido entre las máscaras de Sanxingdui y el arte preínca. En las planicies centrales de China no había costumbre de elaborar máscaras doradas. "Las culturas peruanas fabricaron objetos y máscaras con este metal precioso, mientras que en China se prefirió el jade. Es complicado que existieran contactos debido a que ambas culturas se distancian en el tiempo y el espacio. Considero que cada una se desarrolló en su propio ambiente aunque con elementos similares", sostiene Sun.

INTERCAMBIOS COMERCIALES
A partir del hallazgo de 70 colmillos de elefantes y más de 5.000 conchas de moluscos, queda demostrado que el reino Shu tuvo frecuentes intercambios comerciales con los países vecinos, incluso con algunos muy lejanos. Además, en varios de los objetos de bronce de Sanxingdui existen claras influencias de culturas que no pertenecieron estrictamente a China.

Según algunos estudios, este pueblo desarrolló sus propias rutas comerciales aunque utilizó también la antigua Ruta Marítima de la Seda. Se cree que los shu, habilidosos comerciantes, pudieron llegar a viajar en grandes caravanas hasta el sudeste asiático, Asia Central e incluso más allá de lo conocido en su época. Ya en el siglo IV antes de Cristo había conexiones entre China y la India.

El hallazgo de Sanxingdui, uno de los diez más importantes de China en el siglo XX, ofrece evidencias sobre el origen heterogéneo de la civilización china. Sin embargo, hasta el día de hoy no existe ninguna hipótesis que pueda explicar de forma consistente el verdadero significado de las reliquias encontradas.

Tampoco se sabe a ciencia cierta de dónde provenía y hacia dónde se trasladó esta civilización, por qué no aparece registrada en los textos históricos a pesar de sus 2.000 años de esplendor, cómo alcanzó su notable progreso y cuál fue el motivo de su desaparición súbita.

Sanxingdui sigue siendo un enigma para los arqueólogos chinos. Ninguna otra cultura china desafía tanto el sentido común y el conocimiento. Los expertos han aceptado que hasta el momento no hay forma de penetrar en este misterio sino a través de puras especulaciones.

La importancia del oro y el bronce
Cuatro figuras de bronce que portaban máscaras doradas fueron desenterradas el 14 de agosto de 1986. Anteriormente se habían descubierto en Henan, centro del país, objetos finos de bronce pero nunca una máscara y mucho menos de oro. En la China de aquellos tiempos, no era común elaborar piezas de bronce, mientras que el oro había sido opacado por el jade. Aun así, los shu alcanzaron un alto nivel tecnológico en modelado y fundición de metales. El dominio de la técnica de fundición del bronce se convirtió en una ventaja militar contra el enemigo.

Sanxingdui estuvo rodeada por yacimientos de cobre, plomo y estaño. Se ha comprobado la existencia de 156 depósitos de minerales, la mayoría pequeños. Las grandes minas se localizaban al sur, en la provincia de Yunnan, que tiene frontera con Vietnam, Laos y Birmania (cuyo nombre oficial es Myanmar). Esta pudo ser la puerta falsa del reino Shu.

En aquel momento, las cabezas de bronce y las máscaras doradas de Sanxingdui se compararon con similares descubrimientos en Asia Central y el norte de África. En Mesopotamia se desarrolló esta técnica a comienzos del tercer milenio antes de Cristo. Un busto de bronce que data de ese período fue hallado en Iraq. Allí también se encontraron otras figuras humanas y animales de bronce, la más famosa es la cabeza de Sargón el Grande.

En Egipto, se descubrieron estatuas de bronce de Pepi, un faraón de la sexta dinastía, y de su hijo. Tutankamón, el faraón que portaba una máscara dorada al ser enterrado, ascendió al trono en el año 1350 antes de Cristo, cuando China vivía el período final de la dinastía Shang y el principio de la dinastía Zhou del Oeste. Es interesante que los entierros de máscaras daten de ese período.

Las máscaras de bronce de Sanxingdui tenían agujeros cuadrados que fueron perforados tras el proceso de fundición. Según expertos, este método es contrario al uso chino de la época.

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