EL COMERCIO EN CAMPAÑA. JUGUETES SEGUROS
En tiempos de alertas de juguetes tóxicos hechos en serie, un viaje por la infancia de generaciones que se libraron del plomo nos devuelve esa magia que tiene un juguete en la vida de todo niño.
Por Fabiola Torres López
Hay juguetes que evocan nuestra niñez. Esos que, sin importar si fueron simples, feos o antiguos, se convirtieron en compañeros de los momentos más felices. Todos tuvimos uno, aunque pocos pueden darse el gusto de conservarlos hasta adultos. Les pedimos a destacadas figuras del país explorar en sus recuerdos para traer de vuelta a su juguete favorito. Fue así como conocimos a una niña intrépida en la procuradora Antidrogas Sonia Medina; un campeón del triciclismo en Salomón Lerner, ex rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú; y a un niño detallista en Néstor Duarte, ex capitán de la selección Sub 17 de Fútbol.
Algunos de nuestros invitados descubrieron sus habilidades con esos pequeños objetos. Un tamborcito de feria le sirvió a don Arturo 'Zambo' Cavero, figura de oro del criollismo, para dominar la técnica de la percusión y, a falta de juguetes, el pintor Gerardo Chávez creó su primer carrito de madera. Dejamos que ellos mismos nos lo cuenten.
"De todas las pelotas que tuve, hubo una que fue realmente especial. Tenía 4 años de edad y mi papá me regaló un balón que tenía impresas todas las banderas del mundo, muy vistoso y curioso. Le di duro hasta que se reventó en uno de mis juegos por las calles de mi barrio de 10 de Junio, en el Callao. Ninguna como esa pelota me gustó tanto porque yo estaba aprendiendo a leer y ya reconocía los países y sus banderas ".
NESTOR DUARTE
EX CAPITÁN DE LA SELECCIÓN DE FÚTBOL SUB 17
"Como todo chico me gustaba jugar con la pelota, el trompo y el bolero, pero me encariñé mucho con un tamborcito que me regaló mi padre. Era sencillo, de esos que vendían en las ferias, hecho de madera y forrado con cuero, pintado de rojo oscuro y azul. Con él, empecé a dominar la técnica de la percusión y me sirvió para cumplir mi deseo de ingresar a la banda de mi colegio. Yo tenía unos 10 años y mi sueño era pertenecer a una orquesta".
ARTURO ´ZAMBO´CAVERO
MÚSICO Y CANTANTE CRIOLLO
"Cuando era niño, me gustaba mucho jugar al fútbol. Mi sueño era tener una pelota y la primera que tuve fue una de trapo, que no recuerdo bien cómo, pero llegó a mis manos o a mis pies. Con ella jugaba todas las tardes en un parque cerca de mi casa, en Chiclayo, donde nací y crecí. Esas imágenes vienen a mí como los mejores años de mi infancia. Yo provengo de una familia conservadora, muy disciplinada, pero que me dio mucho afecto. Fui un niño muy feliz".
GENERAL PNP OCTAVIO SALAZAR MIRANDA
JEFE DE LA SÉPTIMA REGIÓN TERRITORIAL LIMA
"Tenía 5 años y no fue un simple juguete, sino un amigo entrañable. Vivía en Arequipa en una casa amplia con zaguán y patio, y allí el día de mi cumpleaños apareció ante mis ojos incrédulos un triciclo azul, grande (no como los que hoy suelo ver cuando exploro las tiendas para mis nietos). Gocé de y con él por varios años. Fui --valga la inmodestia-- un campeón del triciclismo que hacía piruetas, avanzaba a velocidad vertiginosa, primero dentro de la casa, luego en las veredas de la calle Santa Marta en la que vivía (ofrezco hoy disculpas a los espantados peatones que, generalmente de modo estoico, me soportaron). Era experto en las curvas, tomándolas de modo raudo. Mi héroe: Arnaldo Alvarado, a quien quería imitar. Han pasado decenas de años, ese triciclo poderoso, motivo de orgullo y secreto amor no ha desaparecido ni de mi memoria ni de mi corazón".
SALOMÓN LERNER FEBRES
FILÓSOFO Y EX PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE LA VERDAD Y RECONCILIACIÓN
"Pasé mi infancia en Trujillo y fui parte de ese grupo de niños que solían 'mataperrear' por las calles del barrio. Mi familia era muy modesta y no tuve muchos juguetes, pero recuerdo con cariño un ómnibus de madera que yo mismo hice en el taller de un carpintero que fabricaba cajones para muertos. Era su ayudante y tenía aproximadamente 11 años cuando tallé ese carrito que imitaba un modelo de autobús del año 49 y que pinté de colores rojo y verde. Conservé ese juguete por mucho tiempo, pero cayó en manos de unos sobrinos y no lo volví a ver más".
GERARDO CHÁVEZ
PINTOR Y FUNDADOR DEL MUSEO DE JUGUETE EN TRUJILLO
"De niña, lo normal hubiera sido querer incontables muñecas --las que tuve por suerte-- pero siempre fui soñadora, fantaseaba con ser dueña del mundo, del tiempo, de mí misma y ello a mi entender lo conseguí con una bicicleta montañera. Tenía 10 años y mis padres me la regalaron una Navidad por mis buenas notas. Desde entonces, fue mi mejor compañera en todas las vacaciones que pasé en Satipo. Mientras paseaba en ella por el campo, desaparecían de mi mente los días tristes lejos de mis padres que debía pasar porque mis estudios los hacía en Lima ".
SONIA MEDINA CALVO
PROCURADORA PARA EL ESTADO EN CASOS DE NARCOTRÁFICO
"No me es extraño que el recuerdo más antiguo que tengo de mi vida está relacionado a un juguete. Recuerdo estar sentado en el suelo en el patio de mi casa (tendría unos 4 años) contemplando fascinado mi caballo pinto con un guerrero apache sobre él. La novedad consistía en que este funcionaba a pilas, lo que hacia que el caballo se parase en dos patas y relinche. Años después que me interese por la historia de los juegos y juguetes en el Perú supe que este tipo de juguete (a pilas y con audio) era el éxito de la industria del juguete del Japón que le posibilitó recuperarse del desastre de la guerra".
HENRY MITRANI
HISTORIADOR