EL APORTE
LAS BUENAS PRÁCTICAS DE GOBIERNO CORPORATIVO SON LOS BUENOS MODALES QUE DEBEMOS TENER EN EL MANEJO DE LAS EMPRESAS
Por Martín Reaño. Economista
Cuando estamos solos en casa, ciertas actitudes pasan desapercibidas y sin consecuencias. Podemos sentarnos a la mesa sin camisa, masticar con la boca abierta, coger los alimentos con las manos y nadie se va a quejar. Cuando invitamos a extraños a la mesa la cosa cambia. No quisiéramos que nos vean como patanes y que se vaya a pensar que no sabemos comportarnos.
En buena medida, las buenas prácticas de gobierno corporativo tratan de eso. De los buenos modales que debemos tener en el manejo de las empresas para que a la gente le provoque participar en estas y no sienta temor de que sus intereses van a ser descuidados.
Luego de participar en procesos de implementación de buenas prácticas de gobierno corporativo en varias empresas en nuestro medio, he rescatado cinco lecciones que creo son válidas en todos los casos.
El papá tiene que supervisar la educación. El trabajo de identificar, discutir y aprobar las buenas prácticas de gobierno no se puede delegar. Debe estar a cargo de un grupo de directores, del comité de gobierno corporativo o del accionista principal.
No se trata de una escuela de 'charm'. Las prácticas deben ser apropiadas pero realistas y útiles para la realidad de cada empresa. No es mandatorio tener 100 puntos en todos los aspectos de gobierno.
Ya no será más nuestra chacra. Los procesos de toma de decisiones van a ser más complejos y compartidos. No se podrán tomar decisiones sin fundamento.
Hay que estar siempre limpiecitos. La información será transparente y veraz. La información relevante estará siempre disponible para los grupos de interés y deberá reflejar con fidelidad la realidad del negocio.
La propina se va a gastar más rápido. Implementar estas buenas prácticas no es gratis. Habrá que montar un área de auditoría interna, tener directores externos, auditores externos de primer orden, cumplir requisitos de información a terceros, etc. Y todo eso cuesta.
Al final del día, los beneficios se van a ver con creces. Y además, siempre es bueno tener buenos modales.