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GAMARRA, MESA REDONDA Y CENTROS COMERCIALES DE LA CAPITAL LUCEN ABARROTADOS DE GENTE

Miles salieron a comprar por Navidad

Limeños visitan en masa las galerías más conocidas de la ciudad

Por Alberto Villar Campos

Parecían ser el espíritu del lugar y ya no están: los ambulantes que ofrecían papel de regalo en las veredas de Gamarra son historia pasada y, sin embargo, son las 11 a.m. del domingo y es prácticamente imposible caminar por sus calles sin que alguien te pise, sin que una fila de cajas intente volarte la cabeza o sin que una 'jaladora', que se las ingenia para esconderse de los serenos, te susurre --literalmente-- que en el segundo piso de su galería venden ropa de verano a precio de infarto.

Falta una semana para la Nochebuena y las ventas en este emporio textil todavía están lentas, dice Maribel Bautista, una comerciante de pantalones que debió salir a ofrecer sus productos a la calle. "Antes, la gente buscaba a los jaladores para que les dijeran dónde comprar; ahora les da flojera subir a las galerías y se quedan en el primer piso; si yo no hago esto, pierdo", añade, antes de darse ánimo: "Lo fuerte empieza mañana (hoy), y sé que no pararemos hasta fin de año". No cuesta mucho creerle.

En el Jockey Plaza de Monterrico, la colombiana Paula Dávila no se sorprende del mar de gente que la acompaña, sino de la inmensa oferta de ropa que halló en la capital. "Los precios son muy similares a los de mi país, pero el mercado textil es inmenso", se maravilla. Como ella, varios centenares de concurrentes escudriñan las tiendas buscando el regalo perfecto o descansan de una jornada que ha empezado desde muy temprano y seguirá hasta muy tarde.

FIESTA SIN PAPÁ NOEL
Las sorpresas navideñas son ya historia pasada en la breve existencia de Giuliano León. Mary, su madre, ha zambullido a su hijo de 4 años en el infernal sótano de la galería Mesa Redonda, en el Cercado de Lima, para que sea él quien elija su regalo. "El año pasado, los juguetes estaban más baratos", se queja la mujer, mientras el niño exclama, animado: "Quiero muchos juguetes". Aunque son las 3 p.m. y acaban de llegar, ambos saben que no saldrán de allí hasta al menos haber conseguido un robot a pilas y un dinosaurio.

Muy cerca de ellos, el vendedor Nito Dávalos se queja porque la gente recién ha empezado a visitar las galerías del Cercado. "El año pasado, las compras empezaron en noviembre". ¿Qué ha ocurrido? "Los juguetes han llegado tarde por los controles de Digesa", responde. Aún con su molestia, acepta que ahora puede ofrecer al público productos seguros que han pasado por las inspecciones.

Como él, muchos otros ofertan juguetes no tóxicos para atraer a la clientela. Aquello, en estos tiempos, es sin duda una interesante estrategia de mercadeo.

A SU SERVICIO
4
Trate, en lo posible, de llevar el dinero exacto para hacer sus compras navideñas. Estas fechas son especialmente atractivas para los ladrones al paso.
4Evite ingresar a galerías o comercios que no presenten las medidas de seguridad necesarias (señalización, extintores, luces de seguridad, etc.).
4No es aconsejable llevar a los hijos de compras: estos podrían extraviarse fácilmente, debido a la gran afluencia de público en estos días.
4Anote las placas de los vehículos (taxis) que lo llevarán a su casa. Los secuestros al paso aumentan en estos días.

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