HUÁNUCO.PELIGRO CONSTANTE
Terroristas dejaron volante en la puerta de la Municipalidad de José Crespo y Castillo
Cinco periodistas y siete pobladores de la localidad de Aucayacu, capital del distrito de José Crespo y Castillo (provincia de Leoncio Prado, Huánuco), fueron amenazados de muerte el sábado, presuntamente por Sendero Luminoso, a través de un volante dejado en la puerta de la municipalidad de dicho distrito.
En el papel, escrito a computadora y con graves faltas de ortografía, acusan a los hombres de prensa de estar coludidos con la policía y de falsear las noticias; así como de ser 'fumones', asiduos concurrentes a las discotecas, soplones, entre otros improperios. También despotrican de funcionarios del Gobierno y algunos empresarios de la provincia huanuqueña, a quienes califican de corruptos.
Los periodistas mencionados en el volante son Cirilo Velásquez, Ranforte Lozano Panduro, Segundo Ramírez Macedo, Nobel Panduro Ruiz y Manuel Rosales, quien también es regidor de la citada municipalidad.
En la lista, a su vez, figuran el camarógrafo Edgar Alegría, los locutores Jaime Damacio y Segundo Grimaldo, así como Fabiola Quispe, Rosa María Japa, Vilma Paredes y Lucho Bracamonte. Todavía se desconoce a qué se dedican o dónde viven estas cuatro últimas personas.
En el panfleto, advierten a los periodistas que no salgan de sus casas durante las noches, pues no se responsabilizarán de lo que pueda sucederles si los encuentran en centros nocturnos.
Luego saludan a Abimael Guzmán, a la guerrilla senderista, a los caídos en armas en los últimos meses y a 'Artemio', al que reconocen como el máximo comandante de la región.
Los periodistas aucayaquinos, en señal de protesta por estas amenazas, han decidido dejar de emitir los noticieros radiales "Luz en la noticia", "Línea directa" y "Sucesos", a través de las emisoras Radio Luz y Radio Aucayacu.
EL DATO
Bloqueo en el VRAE
Presuntos terroristas bloquearon con piedras el ingreso a la localidad de Tutumbaro (Ayacucho) la madrugada del sábado y entre los ocupantes de los vehículos varados repartieron volantes que hacían alusión a remanentes subversivos.