SECUELAS DE LA TRAGEDIA EN LA VICTORIA
Caída de un muro en Gamarra el miércoles afectó 6 viviendas aledañas
Luego de pernoctar por cinco días en el parque Indoamérica de La Victoria, lugar donde han sido reubicadas, tres de las siete familias cuyas viviendas fueron afectadas por el derrumbe el miércoles de un muro en la obra que ejecutaba JJA Contratistas Generales pidieron públicamente ser trasladadas a un lugar mejor.
Esto debido a que entre los damnificados hay niños y ancianos, quienes corren riesgo de contraer alguna enfermedad.
Defensa Civil del distrito habilitó carpas ante la emergencia, pero sin más implementos que colchones, colchas, algunos alimentos livianos y útiles de aseo.
Las otras familias perjudicadas se han instalado en casas de parientes.
María Reyes Arquimio (74), quien residía desde hace 50 años en el lote 1143 del jirón Antonio Bazo, conminó a los funcionarios de la Municipalidad de La Victoria a gestionar más ayuda, ya que el empresario responsable del derrumbe, Gerardo Mamani, se encuentra no habido.
"Ni él ni ninguno de sus representantes se ha comunicado con nosotros, mientras aquí nuestras casas permanecen expuestas al robo", advirtió.
Con la intención de mitigar el problema, el subgerente de Defensa Civil de la comuna victoriana, Felipe Torres, informó que su oficina realiza desde el sábado una evaluación preliminar de riesgo, la cual ha consistido (en parte) en censar las edificaciones dañadas, que según los técnicos son seis, y a las personas damnificadas, que suman 26.
Sin embargo, el principal requerimiento de los perjudicados aún no ha sido resuelto. Según voceros de prensa de la Municipalidad de La Victoria, la reubicación de las siete familias damnificadas no es competencia de su entidad, ya que el accidente fue ocasionado por una empresa constructora que no respetó las mínimas condiciones de seguridad.
No obstante, habría que recordar que, el 5 de noviembre, la administración edil tenía conocimiento de que la construcción se efectuaba sin licencia de obra y la multó por ello, pero tras recibir los descargos de Mamani (entre ellos la licencia que luego se descubrió que era falsa) dejó continuar la obra.
En la carta notarial que Gerardo Gonzales --residente de la zona-- envió al propietario del terreno siniestrado, consta que se aplicó la multa.