REGULADOR BUSCA MAYOR EXIGENCIA
Algunas mineras pagan la sanción y no invierten en corregir infracción
Por Manuel Marticorena Solís
Las multas y sanciones aplicadas en el sector minería no son lo suficientemente disuasivas, razón por la cual Osinergmin, el organismo fiscalizador del sector energético y minero, evalúa una nueva escala de multas que regiría a partir de marzo del 2008.
Guillermo Shinno, gerente de Fiscalización Minera, indicó que algunas empresas prefieren pagar las multas porque, económicamente, es más barato que invertir en solucionar los problemas ambientales o de seguridad por las cuales son multadas. En ese sentido, el Osinergmin se ha visto obligada a plantear nuevas sanciones para que las infracciones no se repitan.
Shinno explicó, por ejemplo, que algunas mineras exploradoras cometen abiertamente infracciones al pedir permisos para realizar diez perforaciones y al final realizan veinte, y prefieren pagar la infracción antes que gestionar nuevas autorizaciones.
Desde que Osinergmin asumió la fiscalización del sector minero (desde febrero de este año), ha sancionado a ocho empresas entre las que se encuentran Doe Run Perú, Casapalca y Atacocha. La mayoría de estas sanciones son por temas ambientales, seguidas por las laborales.
Asimismo, ha heredado del Ministerio de Energía y Minas, anterior fiscalizador del sector, cerca de 70 sanciones, algunas de las cuales se encuentran en segunda instancia o han pasado al Poder Judicial, debido a la disconformidad de las empresas de aceptar las obligaciones.
Shinno explicó que las sanciones a las mineras son, en un 60%, por alteraciones ambientales.
INSPECCIONES
De otro lado, el funcionario indicó que Osinergmin estudia nuevas formas de inspección al sector minero. Señaló que uno de los principales retos es fiscalizar a 300 empresas exploradoras y 80 empresas mineras, que agrupan a un total de 140 unidades. Shinno indicó que es materialmente imposible que los fiscalizadores supervisen mensualmente todas estas operaciones, razón por la cual harán ajustes con la finalidad de que las visitas de control se reduzcan, pero a la vez sean más exigentes.