Los Spurs consiguieron su cuarto título en siete años de la NBA de la mano de Tim Duncan, del francés Tony Parker y del argentino Manu Ginóbili. Son unas fieras
Uno, dos, tres y cuatro títulos. La historia de los Spurs está directamente ligada a la llegada al equipo de Tim Duncan, el jugador que --como Michael Jordan con los Bulls-- convirtió a una franquicia perdedora en una vencedora, tan dominante que ya llevan cuatro ligas desde 1999. En una demostración más de su dominio, ganaron a los Cavaliers 83-82 y barrieron la serie por 4-0. Cuesta, sin embargo, entregarle todo el mérito a Duncan, porque tiene detrás un equipo que se apoya en dos socios notables: uno francés, llamado Tony Parker, y otro argentino, bautizado Manu Ginóbili. Los Cavs, tan ridiculizados, que su estrella, LeBron James, casi no se lució en las finales y terminó admitiendo que "así jugáramos diez veces es probable que nos ganaran las diez".