SIGUE LA ANGUSTIA
Gobierno colombiano afirmó que no dificultará entrega de rehenes. En Bogotá y París se realizaron vigilias a favor de las víctimas de las FARC
Por Susan Abad. Corresponsal
BOGOTÁ. Una motocicleta, un carro y una pista de carreras son algunos de los juguetes que esperan debajo del árbol navideño a Emmanuel, el niño nacido hace tres años en cautiverio y que según anunciaron las FARC el pasado martes será liberado en las próximas horas junto a su madre, Clara Rojas, y a la ex congresista Consuelo Gonzales.
A medida que se acerca la Nochebuena, la expectativa de ver en libertad a tres de los 45 secuestrados que mantienen las FARC para canjearlos por unos 600 guerrilleros es cada hora mayor en Colombia.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, escogido por la guerrilla para recibir a los rehenes, regresó la noche del sábado desde Cuba a Caracas, según señaló, para ultimar detalles de la entrega.
Otra que llegó a Caracas fue la senadora colombiana Piedad Córdoba, quien con Chávez inició en agosto un papel mediador en búsqueda de un intercambio humanitario, que fue cesado abruptamente tres meses después por el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, decisión que mantiene congeladas las relaciones colombo-venezolanas.
Al arribar, Córdoba señaló su preocupación porque la liberación podría verse retrasada "ya que hay muchas operaciones (en Colombia) y no las van a suspender". Añadió que el retraso sería "hasta que haya condiciones que no vayan en contra de la seguridad e integridad de los rehenes". Dijo desconocer la fecha, la hora o el lugar de la entrega; tampoco no sabe si será en Caracas, Brasil, Ecuador o en la frontera.
Chávez volvió a criticar a Uribe durante su estadía en Cuba; afirmó que el mandatario colombiano no quiere el intercambio humanitario a pesar de que dice que sí. "No quieren, nos consta, ya teníamos lista la fórmula para liberar a los rehenes y el señor presidente echó abajo todo de un día para otro", añadió.
Sin embargo, el Gobierno negó que esté tratando de dificultar la liberación de los rehenes. "Ojalá que las liberaciones se produzcan lo más pronto posible. No hay de parte del Gobierno Colombiano ningún afán de interferir en que ello se dé ni ningún tipo de interferencias", dijo el ministro del Interior y Justicia, Carlos Holguín.
VIGILIA DE ESPERANZA
Mientras tanto, en Bogotá, cientos de familiares de secuestrados se reunieron la noche del sábado en vigilia, en la céntrica Plaza de Bolívar por la liberación de sus seres queridos.
En el acto estuvo presente el intendente John Frank Pinchao, quien después de ocho años de cautiverio logró, en abril pasado, escaparse de las FARC.
Pinchao les envió un mensaje de aliento a sus compañeros retenidos en la selva; especialmente conmovedor el mensaje que le envió a Ingrid Betancourt, la política franco-colombiana con quien por años compartió cautiverio. "Ingrid, me dolió mucho verte tan mal, pero tú fuiste mi luz, mi amiga, me diste mucho ánimo y así mismo quiero pedirte hoy que te cuides", le dijo refiriéndose a las imágenes difundidas hace dos semanas, y en las que se la ve extremadamente delgada y triste.
También participaron en la vigilia las hijas de la ex congresista Consuelo Gonzales, así como Clara de Rojas, madre de la política Clara Rojas y abuela de Emmanuel. Todas ellas manifestaron su esperanza de que nada entorpezca la liberación de sus familiares y puedan abrazarlos antes de que termine el año.
Un acto similar de homenaje a los plagiados en Colombia se llevó a cabo en París, donde cientos de velas fueron encendidas el sábado en la explanada de la catedral de Notre Dame en honor de Ingrid Betancourt y los demás rehenes de las FARC.
Desde Brasil, la revista "Época" reveló que el pasado 11 de diciembre, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ofreció a Uribe --durante un encuentro en Argentina-- el territorio brasileño para que el Gobierno Colombiano negociase con las FARC la liberación de los secuestrados que quedarán en poder de la guerrilla. La revista afirma que oficialmente, la participación de Brasil "se limitará al ofrecimiento del territorio y de las condiciones logísticas para la realización del acuerdo y la liberación de los rehenes". También dice que militares de Colombia y Brasil sospechan que algunos secuestrados pueden estar ocultos en campamentos, en regiones próximas a la frontera de ambos países, y por esa razón el ejército brasileño ha realizado tres operaciones militares este año.
Entre tanto, en Caracas, la espera continúa. Desde el viernes, los servicios de seguridad de Venezuela se mantienen alertas ante una eventual liberación. "Ya comenzó la movilización para la operación", indicó una fuente ligada a organismos de inteligencia. Otras fuentes cercanas al Gobierno señalaron que la liberación podría ocurrir en la zona sur de la frontera entre ambos países y que probablemente los rehenes serían recibidos por un emisario de Chávez que los trasladaría de inmediato a la capital venezolana.
EN PUNTOS
Dos víctimas de la violencia
4Clara Rojas era la compañera de fórmula presidencial de Ingrid Betancourt, cuando ambas fueron secuestradas por las FARC el 23 de febrero del 2002, en la carretera que conduce desde Florencia a San Vicente del Caguán.
4Dos videos, que se conocieron en el 2002 y 2003, respectivamente, mostraron una Clara delgada pero fortalecida en su fe de ser liberada. Estos fueron sus únicos testimonios de vida.
4El periodista Jorge Enrique Botero y el intendente Frank Pinchao, quien compartió cautiverio con ella y logró fugarse, revelaron que hace aproximadamente tres años Clara tuvo un hijo fruto de un romance con un guerrillero.
4El niño se llama Emmanuel y por orden directa del líder de la guerrilla Manuel 'Tirofijo' Marulanda es criado lejos de Clara.
4Consuelo Gonzales de Perdomo era senadora de la República cuando hace seis años y tres meses fue interceptada por la temible columna Teófilo Forero de las FARC en una carretera que desde Bogotá conduce a Neiva, su tierra natal. Durante su cautiverio perdió su escaño, enviudó y fue abuela.
4Con la liberación de los tres secuestrados continuarían en poder de las FARC Ingrid Betancourt, así como otros 41 políticos, policías y militares, y tres ciudadanos estadounidenses.