Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google

El rey movido

El ajedrecista Emilio Córdova protagonizó una jugosa historia:se fugóde casa, se enamoró en Brasil y meses después logró el título de gran maestro

Emilio Córdova escribió varios capítulos inéditos en la historia del deporte peruano. Resulta que a mediados de marzo saltó a la luz una historia personal que fue portada de todos los diarios y que recibió múltiples espacios en televisión. Desilusionado por no haber podido conseguir la tercera y última norma de gran maestro en Argentina, decidió ir a Brasil e instalarse allí. La verdadera historia es que se había enamorado de una mujer que le doblaba en edad. Vendió todo lo que tenía, pululó por las calles y discotecas paulistas fumando y bebiendo hasta altas horas de la madrugada, se endeudó y quedó envuelto en una serie de mentiras. Fue encontrado y repatriado por su madre, recibido en el aeropuerto en medio de una banda de músicos de su colegio luciendo un 'look' distinto (pelo pintado, lentes de contacto de colores y hasta un acento diferente). Fue protagonista de otra historia poco aclarada en Colombia.

Afortunadamente el deportista no se perdió. Tras varios meses en silencio, y ya sin el apoyo que recibía antes, viajó a México, y el 20 de diciembre último consiguió la anhelada norma que lo deja como gran maestro, una hazaña que alcanza con apenas 16 años, tres años menos que los que tenía Julio Granda, nuestro principal tablero, cuando este obtuvo el mismo título.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google