En un mundo tan veloz y cambiante, las marcas que él supo imponer hace casi cuatro décadas siguen vigentes y sin visos de que alguien pueda quebrarlas en el corto plazo.
Sin embargo, Fernando Acevedo, el velocista más importante de nuestra historia, no está orgulloso por esa constatación, pues ese predominio que todavía tiene en los 100, 200 y 400 metros planos es una demostración evidente de que el deporte en general, y el atletismo en particular, sufren un gran atraso en el Perú.
Hagamos algunas comparaciones odiosas, pero también necesarias. El récord en 100 metros que impuso Acevedo fue en 1969; es decir, tiene una vigencia de 38 años. En cambio, la marca mundial la ostenta el jamaiquino Asafa Powell, con 9,74 segundos, que estableció en setiembre de este año.
Además, en la prueba reina del atletismo ha habido ocho quiebres oficiales del récord mundial desde 1988. ¡Ocho veces en casi dos décadas! Esto prueba la moderna preparación de los competidores, pero también el interés de las autoridades en difundir las prácticas deportivas.
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