COMENTARIO DEL DÍA
Los mercados neoyorquinos cerraron la penúltima sesión del año con indicadores mixtos, con la mayoría de inversores institucionales atentos a los datos sobre la caída de ventas de viviendas nuevas en 9% durante el mes de noviembre. Con esto el ritmo de ventas anual fue de 647.000 unidades, él más bajo de los doce últimos años. En tanto, las plazas financieras latinoamericanas, en su mayoría, despidieron el año con ligeros ascensos, excepto la plaza mexicana que lo hará el próximo lunes. Destacó la subida de la bolsa de Sao Paulo (0,2%), con lo cual logró acumular una rentabilidad anual de 43,6% y se convirtió en la plaza más rentable de la región. Superó, por primera vez en su historia, un volumen de negociación anual de un billón de dólares, superior en 92% al monto transado durante el 2006.
La Bolsa de Lima cerró con indicadores negativos la última jornada del año afectada por los temores de la debilidad de la economía de Estados Unidos. El portafolio de acciones mineras declinó 0,6%. En la sesión se registró un movimiento financiero de S/.137,63 millones. Así, la plaza local registró una ganancia anual de 36% impulsada por el ascenso de los precios de los metales y el sólido crecimiento de la economía peruana a pesar de la turbulencia financiera generada por la crisis hipotecaria en Estados Unidos. Las acciones mineras, de mayor presencia en los portafolios de valores de los inversores institucionales, registraron un alza de 25,7% alentadas por la fuerte subida del oro, metal muy utilizado por los inversores como activo de refugio en épocas de crisis. Los papeles industriales ganaron 69,4% alentados por los sólidos fundamentos económicos de las empresas y el crecimiento de los sectores ligados a la demanda interna.