LA LIBERTAD. AVENTURA TRUNCADA
La cantidad de arena acumulada dentro de la embarcación impide que pueda ser recuperada
Más de tres meses después de que encallara su bote Columbus en la playa del puerto Morín, en el distrito de Chao, provincia de Virú, departamento de La Libertad, el australiano Hermi Arthur Diekere (56) decidió abandonar sus intenciones de recuperar la embarcación que permanece hundida en la arena, y decidió regresar a su país.
Como se recuerda, Diekere llevaba seis años navegando por el mundo en un bote que él mismo construyó, hasta que el pasado 20 de setiembre una gran ola provocó que la nave se volteara y se hundiera y le impidiera llegar a Cabo de Hornos, como tenía previsto.
El navegante decidió, entonces, quedarse a vivir en una choza de la misma playa para esperar que baje la marea y, con ayuda de los pescadores y autoridades de la zona, recuperar el Columbus.
Durante estos meses solicitó apoyo de su embajada y a diversos medios de comunicación para retomar el viaje y, una vez terminado, escribir un libro sobre su travesía alrededor de diversos mares del mundo. Pero todo se truncó.
En determinado momento el alcalde de Chao, Ney Gómez, colaboró con Diekere prestándole maquinarias, pero no se pudo recuperar la embarcación por la cantidad de arena que se ha acumulado dentro. Este fin de semana maquinarias pesadas del proyecto Chavimochic sirvieron para realizar un nuevo intento, pero por la misma razón todo fue en vano.
PESCADORES LO ACOGIERON
Mientras tanto, el aventurero logró abastecerse de alimentos y refugio gracias a la caridad de los pescadores artesanales y vecinos de la zona, porque días después del incidente, y para colmo de mala suerte, sufrió el robo de las pocas pertenencias que le quedaban (anteriormente había sido asaltado en Ecuador y se había quedado sin su computadora portátil, cámaras fotográficas, equipos con tecnología GPS y dinero).
Hoy, que ya abandonó las esperanzas de recuperar su nave, Diekere solo busca regresar a su país y para ello solicita apoyo de las autoridades, de su embajada y de cualquier ciudadano que quiera ayudarlo a solventar los gastos de su largo viaje de retorno.