LORETO. VOZ DE ALERTA
Advierten que se ha puesto en peligro la Reserva Nacional Allpahuayo-Mishana. Relleno sanitario no tiene aún el visto bueno de Digesa ni del Inrena
Por Javier Medina
Un mes antes de que el antiguo botadero municipal, vecino al aeropuerto internacional de Iquitos, fuera trasladado a su actual ubicación, en el kilómetro 30,7 de la carretera a Nauta, las autoridades de la Reserva Nacional Allpahuayo-Mishana (RNAM), cercana al nuevo local, advirtieron que se estaba cometiendo un grave error que podría devenir en delitos contra el medio ambiente.
Sin embargo, el apremio por reabrir el terminal aéreo en horarios diurnos, cuyos vuelos fueron suspendidos por la presencia de gallinazos que ponían en peligro los aviones, hizo soslayar los problemas y la Municipalidad Provincial de Maynas ejecutó la reubicación con una actividad especial y bullanguera el 14 de mayo de este año.
El día de la inauguración los representantes de la RNAM y de la Fiscalía de Prevención del Delito esperaban reunirse con los representantes de la empresa MP Construcciones, propietaria del terreno del nuevo botadero. Pero estos no acudieron a la convocatoria del Ministerio Público por participar junto con el alcalde Salomón Abensur Díaz en el cierre del viejo botadero y en la apertura del nuevo.
El lote de 71,88 hectáreas, destinado a ser el futuro relleno sanitario de Iquitos, fue comprado en abril de este año (un mes antes de convertirse en botadero), a US$30 mil dólares por Betsy Tatiana Vargas García, gerenta de MP Construcciones, compañía que además tiene el contrato para el servicio de recojo y traslado de la basura en Iquitos con la comuna.
En la actualidad, el alcalde Abensur afronta un juicio por presunto delito ecológico y una acción de amparo que en junio interpuso el jefe de la reserva, Luis Salas Martínez, lo que hasta ahora no resuelve el Poder Judicial. Sin embargo al burgomaestre, ello parece importarle poco. Según Abensur, sabe de buena fuente que dentro de poco tanto Inrena como Digesa emitirán los informes para formalizar las actividades del botadero en cuestión.
Quisimos consultar al respecto a la Dirección Regional de Saneamiento Ambiental de Loreto, pero dicha dependencia respondió evasivamente. Incluso el presidente de una comisión especial que se instaló en enero para analizar este asunto, el regidor Luis Lozano Escudero, eludió esclarecer el resultado de la investigación.
IRREGULARIDADES OCULTAS
Sin embargo una de sus integrantes, la regidora Sheyla Rubiños, dijo que el informe final fue entregado al alcalde el 26 de marzo y desde entonces se ha pedido en reiteradas ocasiones ponerlo a consideración del concejo. No han obtenido respuesta.
De acuerdo con Rubiños, existen irregularidades en el contrato con MP Construcciones desde octubre del 2006, con la gestión del entonces alcalde Juan Carlos del Águila, pero dijo que solo las revelará en detalle cuando se den a conocer al pleno de regidores.
Abensur dice tener aliados para lograr su objetivo: alejar a los gallinazos de la ciudad. Entre ellos se encuentra el presidente del Consejo Nacional del Ambiente (Conam), Manuel Bernales, quien consideró un error haber reubicado el botadero sin cumplir los requisitos legales, pero cree que sería peor volver al anterior. El Conam estableció con la municipalidad un cronograma de compromisos que no se viene ejecutando en forma estricta, principalmente por la falta de un estudio de impacto ambiental aprobado.
Para salvar el asunto, MP Construcciones preparó un proyecto, que fue objetado por Digesa al considerar que se configuran delitos ambientales cometidos desde el principio, pero que solo acarrearían dos años de prisión a quienes resultasen responsables.
De aprobarse los planes de manejo y los estudios ambientales del botadero clandestino, se estima que la habilitación del relleno demandaría S/.40 millones de inversión. Según la regidora Rubiños, si MP Construcciones no logra la buena pro para el manejo del futuro relleno, siempre serían los únicos a los que se les tendría que alquilar el terreno, pues la otra opción que se barajó se encuentra en el sector Moralillos, a 15 kilómetros de la ciudad.
Dicho terreno tenía opinión favorable hasta del Fondo Nacional del Ambiente (Fonam), pero fue desechado cuando MP Construcciones ofreció su terreno sin agregar costos al contrato que tiene con la municipalidad.
Un último informe elevado por el jefe de la reserva a la Intendencia de Áreas Naturales Protegidas del Inrena cuestiona una serie de puntos del estudio de impacto ambiental presentado por la contratista.
Por ejemplo, los líquidos de la basura ingresan hasta 600 metros en quebradas de la reserva Allpahuayo-Mishana, contaminación que alcanzaría al río Nanay, fuente para la potabilización del agua en Iquitos. Si eso sucediera, el culpable sería sancionado con dos años de prisión suspendida.
Abogan por la reubicación
"Un botadero frente a una reserva natural siempre es un riesgo y debe reubicarse, porque Allpahuayo-Mishana es un atractivo turístico y las aguas de sus quebradas van a entrar al área natural protegida y llegarán al río Nanay. Podría generarse una contaminación bacteriana", refirió Luis Campos Baca, presidente del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana. "Hemos remitido opiniones críticas al grupo de seguimiento formado por el Consejo Nacional del Ambiente (Conam), el Instituto Veterinario de Investigaciones Tropicales y de Altura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Ivita) y la Dirección General de Saneamiento Ambiental (Digesa)", comentó Campos.
Dichas entidades señalan que los estudios no demuestran contaminación grave y la presencia de metales pesados, como plomo, cadmio y cromo está dentro de los límites máximos permisibles. Faltan los datos del Ivita y de la Digesa, sobre bacterias.
El estudio de impacto ambiental que presentó la Municipalidad de Maynas fue observado por el Conam, que lo devolvió con recomendaciones que deberán superarse en un plazo establecido.
EL DATO
Compromisos a evaluar
El Consejo Nacional de Medio Ambiente (Conam) realizó diversas recomendaciones y observaciones al estudio de impacto ambiental presentado por la Municipalidad de Maynas. El 15 de enero se evaluará si dichas recomendaciones fueron cumplidas.