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UNA FIESTA QUE FUSIONA RELIGIOSIDADES CRISTIANAS Y NATIVAS.

Bajada de Reyes en Ollantaytambo

LAS DANZAS SON UN ESPECTÁCULO QUE NO SE PUEDE PERDER.

Por Beatrice Velarde

Para muchos peruanos la primera semana del año representa vacaciones, y se da inicio al año laboral recién el lunes 7 de enero. Y también hay compatriotas que a su vez eligen el Cusco como destino para disfrutar de sus días libres. A ellos se les recomienda programar su estadía y regreso de tal manera que no se pierdan la Bajada de Reyes de Ollantaytambo, una de las mejores festividades dentro del Valle Sagrado de los Incas.

CUSCO EN FIESTAS
Más allá de las propuestas de relax o las jaranas clásicas que el Cusco ofrece y algunos peruanos buscan, el espíritu navideño se puede palpar tanto en Qosco Manta --ciudad de Cusco-- como en los pueblos aledaños. Lo más sobresaliente en este sentido es la exhibición de una gran variedad de nacimientos típicos cusqueños, armados en templos y casas. Los cuales comúnmente se desarman el día 6 de enero, día dedicado a la Bajada de Reyes.

FIESTA DE ANCESTRAL SINCRETISMO
La Bajada de Reyes en Ollantaytambo, también conocida como descenso de los tres hombres sabios, es una clara mezcla de las religiosidades cristianas y nativas, como parte del largo proceso de cambios y asimilación en la sociedad andina, para la cual todas las fiestas patronales se ubican dentro del ciclo agrícola. Por ello, aquellas de origen prehispánico han sido adaptadas a las celebraciones cristianas, pues el poblador ollantino es profundamente devoto de Cristo, sin que esto le impida encomendarse a los apus y realizar ofrendas a la pachamama.

En este contexto, enero es el mes de las lluvias, elemento importantísimo en el ciclo agrícola, sin el cual las tierras sembradas no darían fruto. Por ello, desde tiempos inmemoriales, el pueblo agradece con alegría y ambiente festivo que las gotas rieguen los campos. Enero también es el mes en el cual el Niño Jesús desciende de las alturas. Mes en que se ofrecen exquisitos potajes para que la tierra sea generosa al dar frutos, de la misma manera como los Tres Reyes Magos traen los presentes al Niño Jesús.

BAJADA DE REYES EN OLLANTAYTAMBO
La manera como Ollantaytambo festeja la Bajada de Reyes es digna de mención honrosa y de obligatoria visita. Tiene mucho de la fiesta patronal de Paucartambo, pero, al carecer de tanta publicidad como esta, resulta más íntima, hasta se podría decir familiar.

Es una fiesta folclórica y costumbrista en la cual no solo participan los habitantes del pueblo. En la víspera descienden en procesión los pobladores de la puna de Ollantaytambo, pobladores del valle de Patacancha, es decir de las comunidades de Huilloq y Patacancha, conocidos comúnmente como huairuros. Quienes no solo tiñen la festividad con el rojo de sus trajes, sino que traen con ellos a su Niño Jesús de Marcacocha, acompañado por los danzantes de huallata, una de las danzas más típicas y ancestrales, que recrea el apareamiento de los gansos que moran en las lagunas de las alturas andinas.

El Niño Jesús de Marcacocha, junto con los pobladores de las alturas y los danzantes de huallata, son recibidos en la capilla del Niño Samachina por las bailarinas de Huayllascha (que tienen una vestimenta igual a los habitantes de las punas), y se inicia así la unión entre pueblos colindantes.

OLLANTAYTAMBO: 6 DE ENERO
El día 6 es el encuentro del Niño Jesús de Marcacocha con los otros dos niños que se hallan en la iglesia del pueblo de Ollantaytambo. Este encuentro es amenizado por otras danzas tradicionales, como los herreros, los chucchus, los majeños, la fiebre amarilla y los sinkuy wata qallary. Las danzas o comparsas, con sus respectivos ajusticiamientos y comilonas, tan inherentes a ellas, transforman Ollantaytambo en un perpetuo festín donde se mezclan huairuros, campesinos, ollantinos y turistas. A partir de estos encuentros, cuando las efigies de los dos niños del pueblo reciben al Niño Jesús de Marcacocha y las comparsas revolotean alrededor de ellos, comienzan las procesiones.

Por la tarde del día 6 es la tradicional corrida de toros en el coso construido en el barrio de San Isidro. Los ponchos rojos suplen las capas españolas y las monteras toreras son reemplazadas por las monteras campesinas de clara remembranza española. Pero si algún torero intenta clavar unas banderillas en el lomo de la bestia aparece el dueño del toro y lo retira del ruedo, ya sea por las buenas o por las malas.

DÍAS DE FIESTA
Si bien la fiesta se anuncia la víspera, es decir el 5 de enero, cuando los pobladores de Patacancha empiezan su descenso con el Niño Jesús de las alturas, el día central es el 6, la fiesta con sus respectivas procesiones se prolongan en Ollantaytambo hasta el día 8 de enero. Día en que se realiza la despedida y 'cacharpari' en las puertas de la capilla del Niño Samachina. Por tanto, la fiesta dura cuatro días, donde al igual que las danzas y las procesiones, los platos típicos y la frutillada se gozan hasta saciar a locales y foráneos. Así es que si tiene más tiempo, disfrútelo.

ALLÁ VAMOS
Cómo llegar: Desde Cusco hay buses cada 15 minutos que van al terminal de Urubamba (hora y media en bus). Del terminal de Urubamba salen combis (cada 20 minutos). En taxi desde el Cusco, aproximadamente S/.50 soles.
Hospedaje: Hostal El Sauce (www.hostalsau-ce.com.pe) 084-204044 (aprox. US$60). El Albergue (www.elal-bergue.com/es/index.php) 084-204014 (aprox. US$50). Hospedaje KV Tours. 084-204091. Habitaciones a US$20.
Dónde comer: Restaurante Puka Rumi y restaurante Mayupata.

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