El inicio del Nuevo Año es un buen motivo para plantearse resoluciones, y el año que se fue ha dejado la mesa servida para cumplir las tareas pendientes y realizar otras que el nuevo traerá. Por eso, y con el ánimo de que suenen a buenos deseos, planteamos algunas que ojalá para finales del 2008 se hayan cumplido.
Así, esperamos que durante este año el plan Tolerancia Cero nos libere de ver tanta desgracia en nuestras carreteras, que las revisiones técnicas sean una realidad y que los choferes no se inventen cosas para sacarles la vuelta. Que la hora peruana sea realmente una hora sin demora, que el sur chico se levante de los escombros que dejó el terremoto y que el TLC comience a funcionar para beneficio de todos.
También quisiéramos que los maestros vieran en las evaluaciones algo que los ayude a crecer como profesionales, que la policía se respete, Que el otoronguismos parlamentario desaparezca o, por lo menos, disminuya significativamente, que el equipo de Chemo comience a ganar y que nuestros deportistas se traigan alguna medallita de las olimpiadas de China. Igual deseamos que nuestra economía siga fortaleciéndose, que haya más trabajo y que las cumbres de la Unión Europea-América Latina y APEC sean éxitos totales.
¿Lograremos realizar estos buenos deseos? Sí... La clave está en que todos cumplan cabalmente sus deberes. Que nuestro personal aporte sea empezar por nosotros mismos. ¡Feliz Año Nuevo!