COORDINACIÓN ENTRE PODERES URGE DE UN AFINAMIENTO
Mayor eficiencia en el gasto y reformas constitucionales y judiciales a la espera
Por Cecilia Rosales
Ha pasado año y medio de gobierno aprista y al país las cifras económicas le sonríen, pero a un gran sector de los peruanos todavía le va mal. ¿Qué hacemos? ¿A dónde vamos?
Respuestas difíciles, sobre todo en un contexto político en el que el Poder Ejecutivo, encabezado por el presidente Alan García, nos abruma con propuestas, ideas, proyectos, oficinas nacionales y demás entes que va sacando como de un sombrero de mago.
Las prioridades se diluyen, las propuestas abundan y el humo hace difícil ver el horizonte al inicio de un año que será políticamente crucial, básicamente por las omisiones que se dieron a lo largo del 2007. Una de las más palpables en el ámbito del Ejecutivo fue la falta de eficiencia en la ejecución del gasto en un año que contó con más recursos que los anteriores.
Según las cifras que diera el contralor Genaro Matute, la ejecución del 'shock' de inversiones durante el 2007 alcanzó el 61,65%. Eso sí, reconoció que aunque esta cifra no es la ideal, hubo una mejora con respecto a la que se registró en el 2006, cuando solamente se logró ejecutar el 42,43%.
DESPEJANDO EL HORIZONTE
Al parecer el Gobierno ya parece haber tomado nota de la dispersión de propuestas y de las omisiones y empieza a focalizar más los ejes de trabajo que ahuyentarán el facilismo del discurso antisistema (pensando en el 2011).
Un atisbo de que al Ejecutivo le interesa precisar sus prioridades se sintió en el discurso que el presidente García diera hace 11 días durante la presentación de los nuevos ministros. Allí habló de dos temas clave para el nuevo año: redistribución social y Estado ágil, eficiente y confiable.
El jefe del Gabinete, Jorge del Castillo, fijó después de manera más clara lo que serán las prioridades del Consejo de Ministros en el 2008: reforzar la inversión social, difundir el acceso progresivo a los derechos laborales y afianzar el progreso económico.
EL PAPEL DEL CONGRESO
Pero no solo las decisiones y gestiones gubernamentales serán claves para superar las deficiencias del 2007, sino también --y muy en especial-- la labor del Poder Legislativo.
"El antagonismo político no tiene por qué terminar con la eliminación del contrario" fue la frase esgrimida por el presidente del Congreso, Luis Gonzales Posada, para expresar lo que será una de sus prioridades durante el 2008: convertir este en el año de la concertación política, al menos para las relaciones entre los partidos representados en el Legislativo a través de sus respectivas bancadas.
Y es que el pasivo del Congreso sigue siendo grande. En el 2007 que se fue ayer no logró aprobar las leyes relacionadas con la modificación del sistema de representación peruano: bicameralidad, voto preferencial, voto facultativo y renovación por tercios del Legislativo, todo lo cual podría disminuir la desconfianza de la ciudadanía en la actuación de este poder del Estado. Tampoco sacó adelante leyes fundamentales para la reforma de la justicia: la ley de carrera judicial, por ejemplo, sigue esperando.
Y en esta tarea de fijar prioridades, hay un factor en el que también hubo gruesos fallos. Las coordinaciones entre los poderes Ejecutivo y Legislativo no fueron de las mejores.
Un experimentado político como el congresista Carlos Bruce --quien además fuera cinco años ministro del ex presidente Alejandro Toledo-- lo resume de esta manera. "La necesaria coordinación entre el Ejecutivo y el Legislativo estuvo un poco coja en la última legislatura. Tienen que procesar mejor sus conflictos, que siempre se van a presentar en la búsqueda de una agenda de coordinación".
De no afinarse esta bisagra, de poco valdrá que las prioridades del Gobierno estén claras.