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LA MAYORÍA CARECE DE SISTEMAS DE CLORIFICACIÓN Y RECIRCULACIÓN DEL AGUA

El 50% de piscinas del cono este de Lima no tiene aprobación sanitaria

Empezó el verano y la Digesa no ha lanzado la campaña Piscinas Saludables

Por Fabiola Torres López

Un grupo de personas chapotea en la piscina del centro recreacional Punta Rocas de Huachipa, sin imaginar que se está dando un baño de contaminación. Ellos solo se divierten y no reparan en que el club carece de un sistema de clorificación y recirculación para limpiar el agua.

En pocos días, los 1.700 centros de esparcimiento públicos y privados que administran piscinas en el departamento de Lima recibirán en masa a los calurosos bañistas, pero algunos de ellos se encuentran en condiciones inaceptables. Hasta el momento la Dirección Ejecutiva de Salud --Disa IV Lima Este-- es la única entidad que se ha preocupado por inspeccionar esos locales.

Desde el 15 de diciembre, un equipo técnico interviene los centros de esparcimiento ubicados en los ocho distritos de Lima este (Chaclacayo, Cieneguilla, La Molina, Chosica, Ate-Vitarte, El Agustino, San Juan de Lurigancho y Santa Anita) y el poblado menor Huachipa, para verificar su estado.

Mauro Reyes Acuña, director general de la DISA IV Lima Este, indicó que el 50% de las 133 piscinas de su jurisdicción no cuenta con la aprobación sanitaria del Ministerio de Salud, lo que revela que funcionan precariamente.

Hasta el momento, las autoridades han notificado a cinco establecimientos: Centro Recreacional Punta Rocas (Huachipa), El Pionero (Huachipa), Portada del Sol (Chosica), Huampaní (Chaclacayo) y el Club Campestre Ecológico Chosica de la Policía para que subsanen las irregularidades halladas en sus piscinas durante las inspecciones de los ingenieros sanitarios de la DISA IV Lima Este.

En todos los casos, los administradores tienen 15 días para mejorar sus sistemas de desinfección del agua. La ingeniera sanitaria Ivonne Ventosilla explicó que todos los centros que administran piscinas de uso colectivo tienen que cumplir con asegurar la calidad de la infraestructura física de la piscina y del agua. Esto incluye la determinación de cloro y PH (acidez), transparencia del agua y condiciones microbiológicas.

"El agua de las piscinas se desinfecta con hipoclorito de sodio o cloro en gas, ambos productos son efectivos como desinfectantes. Sin embargo, debido a la falta de precisión en el uso del cloro, este puede volver ácida el agua y causar daños en la salud de los usuarios, como irritación de los ojos, decoloración del cabello y reacciones alérgicas en la piel", señaló. El nivel óptimo de cloro en el agua es de 0,4 a 1,2 miligramos por litro.

En el club Campestre Ecológico Chosica de la Policía los especialistas hallaron que el agua de una de sus piscinas carecía de cloro, lo que permitía la presencia de bacterias, hongos y coliformes que pueden causar en los bañistas problemas dérmicos o digestivos, además de conjuntivitis.

El Reglamento Sanitario de Piscinas, publicado el 2003, contempla multas desde S/.1.150 para faltas como negligencia en el mantenimiento y hasta S/.29.700 por la reiteración de hechos que pongan en riesgo la salud del usuario. Sin embargo, antes de aplicar sanciones se requiere de amonestaciones previas y del apoyo de las municipalidades distritales respectivas, pues ellas otorgan generalmente la licencia de funcionamiento a locales inscritos como restaurantes o centros campestres.

Son muy pocas las municipalidades distritales, como es el caso de Miraflores, La Molina y San Isidro, que cuentan con laboratorios y suficiente personal sanitario para inspeccionar la calidad de las piscinas públicas y privadas de sus respectivos distritos.

A diferencia de otros años, la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) no ha coordinado con las direcciones ejecutivas de Salud de Lima para realizar la vigilancia en toda la ciudad.

Este Diario se comunicó durante dos semanas con la entidad, pero informaron que las direcciones ejecutivas de Salud (encargadas de inspeccionar las piscinas de su jurisdicción) no habían enviado hasta el momento ningún reporte.

BAÑISTAS ALERTADOS
En la última inspección hecha por la DISA IV Lima Este, más de un bañista se quedó alarmado. Uno de ellos fue Carmen Espinoza, quien tuvo que sacar a sus nueve hijos y sobrinos del agua de la piscina del club Huampaní cuando supo que esta se encontraba en inadecuadas condiciones. Inmediatamente después, hizo una pregunta en voz alta: "¿Y ahora nos enfermaremos? John Horna, administrador de dicho establecimiento, no dio cara a los bañistas.

El doctor Jimmy Pérez, director Ejecutivo de Medicamentos, Insumos y Drogas de la DISA, recomendó a los usuarios verificar el color de las aguas de las piscinas donde ingresarán (siempre debe verse el piso de la piscina) y solicitar a los administradores (cada vez que sospechen de alguna falta) el resultado de la última inspección.

El agua de la piscina debe ser cambiada cada 15 días. La DISA IV Lima Este intervendrá en los clubes y establecimientos con piscinas de uso colectivo para verificar que cumplan la ley.

EN PUNTOS
Hay 35 centros con salvavidas de la PNP
4 La Unidad de Salvataje de la Policía Nacional brinda protección a 35 piscinas de Lima que han solicitado su presencia. En otras piscinas contratan a socorristas civiles, como los que pertenecen a la Asociación de Salvavidas del Perú.
4 La Gerencia de Salud de la Municipalidad de Lima capacita a los dueños o administradores de las piscinas del Cercado para que cumplan con las disposiciones.
4 Según el Instituto Nacional de Oftalmología (INO), las infecciones a los ojos son parte de los problemas de salud más frecuentes que surgen en las piscinas, debido a la presencia de virus y bacterias.
4 Unas 360.000 personas visitan al año las 133 piscinas, ubicadas en los centros de esparcimiento de Lima este.

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