Por Ahmed Alava
El padre abogado guarda sus libros en casa para sacarlos el día en que su hijo decida seguir la carrera que a él lo hizo un profesional de éxito. El futbolista destacado guarda un dinero extra para cuando el suyo decida convertirse en un profesional de éxito también.
Porque es sabido que los beneficios que da una profesión no se pueden desaprovechar, pero ¿cómo puede negarse a ver repetida su historia aquel que le sacó al balón las vivencias más sublimes de su vida?
Nicolás Nieri, el padre de la nueva contratación de Alianza Lima, no sabe si fue por presentimiento o pura casualidad que le puso su nombre al segundo de sus tres hijos, pero sí que sentiría el vértigo de los 90 minutos el día en que este le diga: "Papá, quiero ser futbolista como tú".
El que fuera parte de la selección peruana que participó en los Juegos Olímpicos de Roma (1960), junto a figuras como Alberto Gallardo, Eloy Campos, Héctor Ladrón de Guevara, entre otros, es el volante de contención que ahora soñamos tener en la selección. Un mediocampista de cuatro pulmones capaz de subir y bajar en una sola carrera.
Contando con solo 17 años llegó de Ica junto a cinco amigos para probarse en la selección peruana juvenil y su trajín dentro del campo le llenó tanto los ojos al comando técnico que decidió que sea el único que se quede.
Con su aporte, el Perú llegó a la final del Sudamericano de Chile (1958), que finalmente perdimos contra Uruguay.
Brilló también en el fútbol local. Comenzó su carrera en Cristal, ancló en el Boys en 1962 y 1963 y volvió a la celeste para ser campeón con el equipo de Didí en 1968. Continuó nada menos que hasta los 41 años, edad en la que decidió su retiro:
"Luego de que le ganamos 2-1 al Aurich, entró un dirigente al vestuario para felicitarnos y preguntar si era necesario que yo siga jugando habiendo tantos jóvenes en el equipo. Me sentí mal y le pedí al profesor (Alberto) Gallardo que ya no me considerara para poco a poco apagarme. Tenía mi orgullo, ya no podía continuar así".
La imagen
En casa de los Nieri el calor de hogar es muy fuerte. Nicolás siempre le pidió a su hijo que termine la carrera de Educación Física que cursaba en la universidad San Marcos antes de continuar con el fútbol, y él le hizo caso.
"Nunca fui un padre exigente, pero felizmente él ha sabido comprender lo que le decía cuando era niño. No podía negarle esta oportunidad que también es mía, pero era consciente de que el fútbol no lo es todo en la vida".
El álbum familiar no es solo eso, también está lleno de recortes periodísticos de antaño. En él, la figura de Nieri aparece innumerables veces en el equipo ideal de la semana. Pedro Ruiz posa al lado del volante, quien luce su mejor sonrisa en tantas otras junto a figuras nacionales como Oswaldo 'Cachito' Ramírez.
Pero sobre la cabecera del sillón principal aparece una imagen especial: Pelé intenta hacer diabluras y Nieri lo doblega. Era el amistoso en el Maracaná de 1966 en el que Perú perdió por 3 - 1 contra Brasil. Una derrota, es cierto, pero un recuerdo imborrable para una memoria más que generosa.