Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
LO QUE NO DEBEMOS OLVIDAR DE LA CAMPAÑA DE COMUNICACIÓN DEL TLC

El aprendizaje social de la apertura

Por Álvaro Barnechea .* Periodista

La culminación del TLC con Estados Unidos no solo debería abrir un debate sobre los cambios necesarios para aprovechar al máximo esta nueva herramienta de desarrollo. También debería servir para reflexionar sobre nuestros avances hacia la afirmación de una verdadera cultura de la competitividad. Más allá de que 7 de cada 10 peruanos aprueben hoy el TLC, lo realmente sustantivo es que el Estado logró encender la mecha de un proceso de aprendizaje social de largo plazo que facilitará la adopción de políticas pro exportadoras en el futuro.

El panorama era distinto al comienzo del proceso. Según focus group realizados a nivel nacional desde el 2004, el respaldo al TLC chocaba con un sentimiento de desprotección ligado a la idea de que los estadounidenses destruirían nuestra industria, invadirían nuestro mercado y se apropiarían de nuestras riquezas. Sin embargo, en junio del 2006 el acuerdo ingresó a debate parlamentario con posiblemente el mayor nivel de respaldo ciudadano entre los 13 países americanos que han firmado o negociado un TLC. ¿Qué había pasado?

Campaña anti-TLC y respuesta del Estado. El Mincetur asumió el reto de comunicar mensajes sobre un tema tan complejo y difícil de asimilar como la apertura comercial, para lo cual enfrentó una orquestada campaña anti-TLC que resaltó el tamaño gigante de Estados Unidos como prueba de colonialismo, el desconocimiento de los riesgos como señal de secretismo y el difícil acceso a los beneficios como indicación del carácter excluyente del TLC. Miedos robustecidos por la limitada llegada del Estado, la débil imagen de la inversión privada y una reducida confianza en nuestra capacidad para competir.

En ese marco, la difusión pública del TLC habría salido perdiendo con una confrontación abierta que difícilmente hubiera sido aceptada proviniendo del Estado y que solo hubiera subrayado temores existentes e impedido a la población distinguir los costos de los beneficios.

Por ello, a pesar de la presión interna por una campaña que resaltara los peligros de no materializar un TLC, se desplegó una campaña pedagógica, objetiva y moderada, centrada en la experiencia visible de las exportaciones y en la evidencia cada vez menos rebatible del crecimiento del empleo.

El contenido de la comunicación. La difusión del TLC afrontó la promoción pedagógica de conceptos básicos, nunca abordada consistentemente desde el inicio del proceso de apertura, en 1990. La estrategia comunicativa explotó el 'boom' exportador siguiendo una secuencia lógica de mensajes: "Mientras más vendamos afuera, más empleos tendremos adentro". "Estados Unidos es el mercado que más compra". "Todos formamos parte de la cadena exportadora". "El TLC es para los más chicos" y, finalmente, "la exportación puede mejorar tu vida".

La encuesta conducida por Datum en junio del 2006 reveló que estos conceptos habían sido comprendidos y aceptados por la población: solo entre 8% y 18% estaba en desacuerdo con aliarnos con mercados más grandes y con que la exportación genera empleo para exportadores y no exportadores, dinamiza el mercado local y mejora la vida de los peruanos. Gracias a ese éxito en lograr que la opinión pública valorase el despegue exportador como oportunidad de mejora colectiva, el Mincetur obtuvo, entre todas las entidades del Estado, el Premio Buenas Prácticas Gubernamentales 2007 otorgado por Ciudadanos al Día, en la categoría Incidencia Pública.

Qué hemos aprendido los peruanos. Si bien, en nuestro país, la corriente modernizante es más caudalosa que la corriente antimoderna con la que coexiste, el mapa de aprobación del TLC refleja un país social y económicamente dislocado. Dentro de ese frágil equilibrio, es de destacar que tanto la encuesta de Apoyo como los focus group efectuados por Datum entre peruanos de niveles socioeconómicos C y D, en diciembre pasado, traslucen una significativa reducción del temor a la apertura y una ganancia neta de autoestima, un atributo crucial de cara al siglo XXI.

* EX JEFE DE COMUNICACIÓN PARA EL TLC CON ESTADOS UNIDOS

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google