"Seré inflexible para sancionar cualquier situación que afecte los intereses de la FAP y velaré por preservar y elevar la moral y la imagen institucional".
Este comentario fue parte del discurso que ofreció ayer el nuevo comandante general de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), general Pedro Minaya Torres, durante la ceremonia, realizada en la base aérea de Las Palmas, en la que asumió el cargo.
"Estaré a la vanguardia del esfuerzo para engrandecer a nuestra institución y resolver gradualmente nuestros problemas, principalmente los relacionados a la operatividad, la capacitación y el bienestar".
Comprometió también su voluntad por mantener una Fuerza Aérea moderna y operativa con poder disuasivo. "Tenemos el ineludible compromiso de mantener una Fuerza Aérea eficiente, con poder disuasivo, destacando sus valores técnicos y morales", enfatizó.