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CRISIS POLÍTICA Y HUMANITARIA

El Gobierno de Kenia rechaza convocar nuevas elecciones

Según el Unicef, medio millón de personas requieren ayuda urgente

AIROBI [El Comercio/Agencias]. Las masacres parecen no ser suficientes para que los políticos se pongan de acuerdo. El Gobierno de Kenia rechazó organizar de nuevo elecciones generales a pesar de los reclamos de la oposición. "El gobierno no cederá ante el chantaje. La gente debe parar de usar la violencia como forma de chantaje", declaró el portavoz del Ejecutivo, Alfred Mutua.

No obstante, agregó que aceptarán solo si la Corte Suprema del país así lo exige. "Si la justicia ordena unas nuevas elecciones, así se hará", aseguró el portavoz.

El resultado de las elecciones del pasado 27 de diciembre, que supuso oficialmente la reelección del presidente Mwai Kibaki, llevó a Kenia a caer en una de sus peores crisis desde su independencia hace cuatro décadas, con oleadas de violencia en todo el país que han causado unas 360 muertes.

El líder de la oposición, Raila Odinga, cree que los comicios fueron un fraude y al parecer cuenta con la movilización de sus partidarios para hacer cambiar de opinión al gobierno. "El camino que se debe seguir implicará (...) preparativos para nuevas elecciones presidenciales según unas reglas de juego que serán transparentes y democráticas", declaró Anyang Nyongo, secretario general del Movimiento Democrático Naranja (ODM) del derrotado candidato opositor.

Por otro lado, ayer llegó a Kenia la subsecretaria de Estado de EE.UU. para asuntos africanos, Jendayi Frazer, con el objetivo de entablar conversaciones que conduzcan al fin de la violencia. Se espera que Frazer se reúna con el mandatario y el líder opositor.

AYUDA URGENTE
En tanto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) estimó que unas 500.000 personas necesitan ayuda humanitaria urgente. De esa cifra, al menos 250.000 son keniatas desplazados por la violencia, que necesitan alimentos, agua, alojamiento y medicamentos. Por ahora, el objetivo prioritario de la organización es atender a unos 50.000 menores lactantes y mujeres embarazadas amenazados por la desnutrición.

Ayer también se supo que en Nairobi residen unos 250 peruanos, quienes por precaución estarían dejando el país en los próximos días. La estudiante Yosselin Larico afirmó a la página web de El Comercio que un grupo de compatriotas estaría emprendiendo mañana viaje hacia Tanzania.

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