PATRIMONIO Ávila
ÁVILA [Agencias/El Comercio]. Rojo, verde y azul intensos asoman ahora en el cenotafio de los mártires Vicente, Sabina y Cristeta, en la basílica de San Vicente de la capital abulense. Ha sido posible gracias al trabajo que la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León ha realizado durante un año en este sepulcro, en el que ha invertido más de 213.000 euros.
Con la restauración se logró recuperar la policromía original del siglo XV, que había desaparecido en la época neoclásica (siglo XIX), proclive a eliminar los colores de la piedra pintando encima o raspándola.
"Se había pintado encima imitando el color de la piedra, por ello solo se quitó esa capa y se recuperaron los colores originales, entre los que predomina el rojo, tal vez debido a la leyenda de la sangre que gira en torno a este sepulcro y al obispo Martín Fernández de Vilches, (1456-1469)", señaló Cristina Tejedor, directora del Centro de Restauración de la Junta de Castilla y León.
Este monumento, uno de los de mayor valor del arte medieval español, recuerda el martirio de los primeros cristianos de la diócesis y era el lugar de juramento de caballeros y de testigos.