QUE LA VERDAD SE ABRA PASO
El Primer Juzgado Penal de Lima declaró prescrita la querella que presentó el ex congresista Jorge Mufarech Nemy en contra del director de El Comercio, Alejandro Miró Quesada Cisneros, y del periodista Alfredo Alí Alava Merino, a raíz de que este Diario investigara y estableciera que Mufarech hizo ingresar al país de forma irregular un automóvil Jaguar en 1997.
Con ello, ambos acusados quedarían relegados del proceso. Sin embargo, Alejandro Miró Quesada Cisneros y Alí Alava han apelado la resolución del Primer Juzgado Penal de Lima ante el tribunal superior renunciando a la prescripción de la acción penal.
Al respecto, el doctor José Ugaz, abogado de Alejandro Miró Quesada, señalo: "No es usual que un denunciado apele a la prescripción de un juicio en el que es el acusado. Después de todo, al prescribir el juicio la acusación desaparece. Sin embargo, es evidente que en su posición de periodistas convencidos de que su Diario publicó la verdad desean que se demuestre judicialmente que, en efecto, la información es verdadera. Máxime cuando, según intuye Alejandro Miró Quesada, la denuncia contra él se produjo para amedrentarlo y lanzar el mensaje de que ni un diario serio como El Comercio se puede meter con Mufarech".
NO A LA CENSURA
"Es de mi máximo interés que en este proceso haya un pronunciamiento de fondo, toda vez que el querellante (Mufarech) pretende imponer por esta vía (judicial) un precedente de censura al derecho de información, hecho que en mi condición de periodista con una larga trayectoria como defensor de la libertad de expresión no puedo aceptar por ningún motivo", dijo Miró Quesada Cisneros, que ha sido presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, en el documento de la apelación.
El director de este Diario también expresó su voluntad de que este proceso llegue hasta la última instancia prevista para este tipo de procesos y hasta que el Poder Judicial "declare que informar con sujeción al principio de veracidad, cuando se trata de hechos vinculados a una persona de interés público, no puede constituir delito por ningún motivo. En este caso se nos hace además evidente el afán de amedrentar mediante procesos judiciales a El Comercio, es decir, silenciarlo. Por ello, al inicio del juicio, planteamos una acción de Excepción de la Verdad, de manera que esta salga a flote. Presumo que al verse enfrentado a la verdad Mufarech fue demorando el proceso. El que prescriba, en el fondo, le favorece a Mufarech, pues la Excepción de la Verdad, no tengo duda, habría demostrado que cometió irregularidades en el ingreso del Jaguar, como lo comprobamos periodísticamente. Lo curioso es que este es uno de esos raros casos en que el acusador pasa a jugar el rol de acusado ", finalizó Alejandro Miró Quesada.
De esta forma, el camino quedó expedito para que una sala superior emita en las próximas semanas un fallo sobre el fondo de la cuestión. Esto debido a que se ha proporcionado suficiente material probatorio para refutar la querella presentada por el cuestionado ex congresista.