VARSOVIA [REUTERS]. El Gobierno de Polonia no tiene apuro en decidir si acepta la construcción de una base antimisiles de Estados Unidos antes de que se realicen las elecciones en el país del norte, ya que señala que un cambio en la Casa Blanca podría terminar con el proyecto.
Varsovia ha mantenido conversaciones con Washington sobre los planes de instalar un interceptor de misiles en territorio polaco, como parte de un proyecto para proteger a Europa contra ataques de naciones que Estados Unidos considera parias, como Irán y Corea del Norte.
CAMBIOS
Pero las charlas se han estancado desde que Donald Tusk se convirtió en primer ministro de Polonia, después de que su partido de centroderecha asumiera el poder en noviembre pasado.
"Estamos estudiando las plataformas de los candidatos (presidenciales estadounidenses) más serios sobre este tema", dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Radoslaw Sikorski, al diario "Gazeta Wyborcza".
"El peor escenario sería uno en el que Polonia acepte el escudo, asuma los costos políticos y luego la base no se construya, debido a que ha cambiado el gobierno de EE.UU.", agregó.
EL DATO
En contra
Rusia, el mayor vecino de Polonia, se opone al proyecto de colocar interceptores en territorio polaco y un radar en la vecina República Checa porque teme que es una amenaza a su seguridad.