Cuatro integrantes de una familia fallecieron la madrugada de ayer, luego de que el taxi en que viajaban fuera chocado violentamente por un vehículo de transporte público, en el kilómetro 24 de la carretera Panamericana Norte, en el distrito de Puente Piedra.
El accidente ocurrió después de que Aníbal Torres Garay perdiera el control del ómnibus, de placa VG-2633, que conducía, por un problema en los frenos. Así, sin poder detenerse, Torres estrelló su vehículo contra dos coasters, también de servicio público, y la parte trasera de un taxi, de placa SP-7419, modelo station wagon, el cual terminó completamente destrozado.
Además de Leopoldo Refulio Román (39), conductor del taxi, viajaba al interior del vehículo Alejandro Trujillo Rosales (42), acompañado por su esposa, de aproximadamente 30 años, y sus tres menores hijos: dos niñas, de 5 y 12 años, y un varón, de apenas 2 años.
La única integrante de la familia Trujillo que logró salvarse fue la pequeña de 5 años, quien fue trasladada a una clínica cercana y se encuentra en coma. En tanto, Leopoldo Refulio fue llevado al hospital Sergio Bernales (antes Collique), donde se le diagnosticó traumatismo encefalocraneano y policontusiones.
Torres fue trasladado a la comisaría de Puente Piedra, donde permaneció hasta la llegada de su abogado. La policía indicó que el sujeto será citado en los próximos días, de acuerdo con el desarrollo de las investigaciones.
Según el abogado penalista Jorge Paredes, Torres podría ser condenado por el delito de homicidio culposo, y si se demuestra que tenía conocimiento del mal estado del ómnibus que conducía, recibiría de seis a veinte años de cárcel.