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AUTOS: PIQUET JR. ES LA GRAN PROMESA DEL 2008

Los vástagos ilustres

Los hijos de grandes pilotos del pasado también pisan fuerte en la F1

La vedette de la Fórmula 1 de este año no será Fernando Alonso ni Lewis Hamilton, ni siquiera el campeón mundial Kimi Raikkonen. El 16 de marzo, cuando se dé la largada del primer gran premio del año en Australia, los reflectores estarán puestos en un debutante al que, según los entendidos, le sobra talento y encima tiene harto pedigrí.

Se llama Nelson Piquet Jr., es hijo del tricampeón mundial brasileño y ahijado de Flavio Briatore, el patrón de Renault. El año pasado fue probador del equipo y este año se ha ganado un volante como piloto titular al lado de Fernando Alonso. La prensa española teme que Nelsinho, que a sus 22 años asegura todavía está para aprender, se convierta en un nuevo Lewis Hamilton: un novato incómodo y demasiado rápido y ambicioso. Una pulga en la oreja para el consagrado bicampeón del mundo.

Es imposible predecir qué pasará, pero las similitudes entre Piquet y Hamilton son evidentes. Ambos llegan como prometedores novatos y tienen detrás el apoyo total de sus equipos. Piquet es para Briatore lo que Hamilton fue el año pasado para Ron Dennis, el patrón de McLaren: una apuesta personal. Los dos han tenido carreras paralelas y un gran duelo en la GP2, la categoría previa a la Fórmula 1, que finalmente fue ganado por Hamilton, aunque en varias carreras fue superado por Nelsinho. A partir de este año, los duelos se trasladarán a la categoría reina y la incógnita es si Renault habrá mejorado los suficiente como para competir este año con los McLaren y los Ferrari. Incluso sin un carro de punta, Piquet tiene la ventaja de su tremendo apellido y el apoyo total de un padre que creó una escudería para impulsar la carrera de su vástago. La publicidad la tiene garantizada.

Familias aceleradas
No es el primer hijo de un piloto ilustre que llega a la Fórmula 1 con la esperanza de igualar o superar lo que hizo el padre. Hasta ahora, solo una familia puede preciarse de tener campeones mundiales en dos generaciones consecutivas. Graham Hill ganó dos títulos, 1962 y 1968, antes de fallecer en 1975 en un accidente de aviación. Su hijo Damon tomó la posta y se convirtió en el principal antagonista de un Michael Schumacher que empezaba a aparecer a inicios de la década del 90. Quedó subcampeón atrás del alemán en 1994 y 1995 y finalmente logró arrebatarle un título en 1996, con Williams.

Para ese momento Damon ya tenía 36 años y había comenzado su declive. Dejó Williams para firmar por el mediocre equipo Arrows y el campeonato del año siguiente se lo quedó el que fue su compañero de equipo. En 1997 Jacques Villeneuve logró lo que su padre no pudo en seis años de competencia violentamente cortados por su muerte en las vueltas de clasificación del Gran Premio de Bélgica de 1982.

El intrépido Gilles logró estatus de leyenda entre los fanáticos de Ferrari y hasta un circuito en Canadá con su nombre, pero nunca pudo coronarse campeón de mundo de Fórmula 1. Su hijo Jacques --quien una vez declaró: "Estoy orgulloso de papá, pero cuando el semáforo se pone en verde el que conduce soy yo"-- superó a Schumacher en un duelo que se prolongó hasta la última carrera y logró su único título en la máxima categoría, en la que permaneció, ya convertido en un respetado ex campeón, hasta el 2006.

Piquet Jr. está ante un desafío similar, aunque si quiere hacerle sombra al padre tendrá que hacer mucho más que sus antecesores. No es el único hijo de piloto compitiendo actualmente en la F1. También figura Nico Rosberg, hijo de Keke Rosberg, el primer 'finlandés volador' que también se dio el lujo de ser campeón del mundo en 1982. Nico corre para Williams --el mismo equipo con el que su padre fue campeón-- desde el año pasado y ha renovado contrato por dos temporadas más, pero a menos de que la escudería mejore sustancialmente el monoplaza, sus posibilidades de pelear el campeonato son escasas.

La habilidad para conducir a velocidades de vértigo se transmite en los genes. Hijos de otras leyendas como Juan Manuel Fangio y Niki Lauda también han probado suerte en otras categorías, pero con relativo éxito, y Schumacher tiene a su hermano Ralf, quien coincidió con él en la Fórmula 1. Ahora el presente lo representan Piquet y Rosberg. Si algo podemos dar por seguro es que el futuro nos aportará más ejemplos. Por lo pronto, Piquet papá no ha ocultado su entusiasmo y ha dicho que el primer objetivo de su hijo en la Fórmula 1 será batir a Fernando Alonso. El desafío está servido. Parece que el circo más caro del mundo tendrá espectáculo de sobra en este 2008.

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