LECHE MATERNA Cuando no sale
UNA SERIE DE FACTORES CONFABULAN CONTRA LAS MADRES EN CAPACIDAD DE DAR DE LACTAR A SUS HIJOS Y LOS BLOQUEOS PSICOLÓGICOS SON BASTANTE COMUNES. PERDER EL MIEDO Y RELAJARSE AYUDARÁ
Por César Sarria
La leche materna es uno de los regalos más importantes que nuestras madres nos ofrecen apenas nacemos. Lamentablemente, no todas las madres amamantan a sus hijos, unas por voluntad propia y otras por problemas que pueden tener un origen fisiológico o psicológico.
Según el doctor Jorge Castro, presidente de la Asociación Psiquiátrica del Perú, "el blues del posparto es el más conocido de los bloqueos psicológicos que alteran todo el comportamiento endocrinológico e impide a una madre producir la suficiente cantidad de leche que le permita amamantar adecuadamente a su hijo".
Por su parte, el pediatra Héctor Briceño afirma que "es muy normal que, dos o tres días después de dar a luz, las madres produzcan pequeñas cantidades de una leche llamada calostro. Esto lleva a muchas de ellas a asumir que no están capacitadas para dar de lactar y deciden no hacerlo. El eje tensión-ansiedad-miedo trae como consecuencia una inmediata disminución en la producción de leche". Esto es particularmente grave si tenemos en cuenta que el calostro contiene una serie de sustancias inmunológicas, leucocitos, agua, proteínas, grasas y carbohidratos vitales en los primeros días del bebe.
Por suerte, existen tratamientos para que las mujeres se sobrepongan a este problema sin necesidad de ansiolíticos, que agravarían el problema. "Lo importante es que la madre pierda el miedo al fracaso. No existen razones físicas para que una mujer no amamante adecuadamente a su hijo. La terapia psicológica brinda soluciones. Las técnicas de relajación grupal y psicoprofilaxis también permiten que las madres se liberen de los traumas (el miedo a fracasar como madre, en especial en las primerizas, que temen no poder alimentar lo suficientemente bien a su hijo), lo que les ayuda a desbloquearse y normalizar así la producción de leche", explica el doctor Castro.
Crecer sano
La decisión de dar de lactar a un hijo puede ser una de las más importantes que una madre puede tomar. Se ha demostrado hasta el cansancio que los beneficios de la leche materna trascienden la nutrición. En este sentido, fue publicado hace poco un estudio realizado en Inglaterra y Suecia que demuestra que la lactancia materna refuerza la futura capacidad de enfrentarse al estrés y la ansiedad. Para el psiquiatra Jorge Castro, esto se debe a que "las primeras semanas de vida de un niño son el fundamento de lo que será cuando crezca. La gran proximidad que alcanza un bebe con su madre a la hora de ser amamantado reforzará la llamada confianza básica, que es ese lazo que aparece entre el niño desprotegido y la persona que lo cuida. Si este proceso se da, reforzará su sensación de seguridad y confianza a largo plazo. Además, es en este momento cuando el niño empieza a respetar horarios y aprende a postergar sus deseos".