Se han expuesto muchos aspectos en contra de quienes son seguidoras de las dietas matahambre, pero hasta ahora no habíamos reparado en que podrían afectar la capacidad de ser madres.
Y es que al no ingerir alimentos balanceados (como sí ocurre con el régimen recomendado por un nutricionista), la dieta carece de nutrientes, grasas y vitaminas que finalmente tienen un impacto negativo en la salud reproductiva. "Lo que sucede es que las mujeres que no ingieren alimentos balanceados y también aquellas que desarrollan anorexia y bulimia, la drástica y agresiva pérdida de peso origina una alteración hormonal en la cual dejan de menstruar, lo que a su vez afecta la calidad del óvulo", dice el doctor Remo Ángeles, ginecoobstetra especialista en fertilidad y miembro del Centro de Fertilidad y Reproducción Asistida.
Esta condición además, explica el especialista, interfiere directamente en la elaboración de esteroides, importantes para la producción de hormonas femeninas como el vital estrógeno, pues en su ausencia no ocurrirían los embarazos. "Hay que entender que el colesterol es el sustrato de las hormonas, por ello las mujeres que tienen menos de 30% de grasa corporal afectan su capacidad de ovulación y con ello el embarazo. Estas pacientes no solo son más propensas a la infertilidad, sino a sufrir abortos más frecuentes y gestaciones complicadas", apunta el ginecólogo Igor Pérez, del hospital Loayza.
La buena noticia es que los expertos aseguran que esta condición es reversible, y que luego de un período en que la persona se alimenta de manera balanceada, sus hormonas se estabilizan y es más fácil que recuperen su facultad para concebir.