Comunidades aceptan presencia minera, pero en la ciudad la rechazan. Grupo ambientalista alista una consulta popular para el 17 de febrero próximo
Por Ricardo León. Enviado especial
En una pequeña comunidad altoandina en zona de frontera uno termina de entender que la política no está hecha de gestos sino de pretextos: si no fuera por un calendario amarillento y del 2007 con la sonrisa ancha y ajena del presidente de la región Tacna, Hugo Ordóñez, colgado en la pared de la casa del fiscal del distrito de Palca, uno podría suponer que por aquí nunca pasó ninguna autoridad con cierto poder de decisión. O que este pueblo se creó a sí mismo con lo que tenía a la mano.
Palca está ubicada a 52 kilómetros de la ciudad de Tacna. Otros 52 kilómetros más en dirección a la sierra se ubica la comunidad de Vilavilani, donde viven apenas unos 350 pobladores que se preparan para algo que es, entre otras cosas, nuevo. La empresa Minsur, a través de la mina Pucamarca, busca explotar recursos auríferos existentes dentro de la jurisdicción de esta comunidad.
En esta historia se ha forjado una situación paradójica teniendo en cuenta casos similares como el de la minera Majaz: mientras en Palca y Vilavilani la población está de acuerdo con la presencia de Minsur, es en la ciudad de Tacna, a 104 km del lugar, donde empiezan a sonar las distintas voces opositoras, incluso la de ese señor que sonríe en los calendarios del año pasado.
LOS UNOS (A FAVOR)
El proyecto Pucamarca explotará en una mina a tajo abierto los recursos auríferos ubicados en el cerro Checocollo, cerca del hito 52 de la frontera peruano-chilena, en la sierra tacneña; este proyecto empleará aguas subterráneas del río Azufre. Según los estudios hechos por Minsur (empresa del grupo Brescia), la mina tendría un promedio de vida de 7 años. Puede considerarse un proyecto relativamente pequeño, cuya etapa de exploración terminó en el año 2004; actualmente todo está en la cancha del Ministerio de Energía y Minas (Minem), organismo encargado de dar la autorización final.
Hasta ahí todo bien: los pobladores de la comunidad de Palca están de acuerdo y confían en las promesas de responsabilidad empresarial y los pobladores de Vilavilani están de acuerdo y confían en las promesas de responsabilidad ambiental, a tal punto que vendieron a la empresa 1.150 hectáreas del terreno que les corresponde según la Ley de Comunidades Campesinas por un monto que bordeaba los S/.900.000; los comuneros se reunieron para discutir si invertían el grueso del dinero en obras para la comunidad o si cada uno recibía su parte; al final, cada comunero se llevó a su casa poco más de S/.7.000 y lo invirtió en lo que quiso: Eugenio Melchor compró materiales para terminar de construir su casa, por ejemplo. Él es presidente de la comunidad de Vilavilani y una de las personas que ve las cosas con mayor objetividad como comunero, como líder y como peón minero que alguna vez fue. "Yo sé de minería y sé que puede haber daños, por eso tenemos que vigilar. ¿Además, quién nos va a ayudar, si aquí no hay gobierno?", comenta a propósito de una comunidad que no figura en los planes del gobierno y que está, en estos momentos, decidiendo qué hace con su futuro.
LOS OTROS (EN CONTRA)
En las oficinas de Minsur hay una hoja de papel que debería dar respuestas, pero que genera más preguntas. Es una lista de las 23 presentaciones del proyecto Pucamarca (a las comunidades, autoridades, universidades, gremios, etc.). La mayoría de estas presentaciones se realizaron en la ciudad de Tacna, ahí donde precisamente está la mayor cantidad de opositores al proyecto.
Desde el punto de vista técnico-ambiental, la oposición se basa en los peligros a los que estaría expuesto el canal de Uchusuma, que finalmente es el que lleva agua hacia Tacna, tanto para consumo como para riego.
Pero hay otros puntos de vista, algunos del tipo emocional, como los llama Edmundo Roca, jefe de proyectos de la empresa. Él no tiene una respuesta exacta para analizar los motivos de esta oposición, pero sí sabe que no es un tema técnico ni minero ni ambiental, sino una especie de pasivo psicológico serio. "Tenemos buenas relaciones con las comunidades, pero en la ciudad sabemos que todavía hay traumas del pasado por otras explotaciones mineras que dañaron la imagen de la minería en este departamento", comenta sentado en una mesa del campamento temporal del proyecto, esperando la firma de un ministro para empezar a trabajar.
Mientras tanto en las oficinas del gobierno regional (que en diversos comunicados públicos ha manifestado estar en contra de las actividades mineras en Palca y Vilavilani), Freddy Cabrera, gerente de Recursos Naturales y Gestión del Medio Ambiente, explica que Tacna tiene dos problemas históricos y que, como todos los grandes problemas históricos en el país, nadie los resuelve: este es un departamento que carece de más fuentes de agua, es una región seca. Ese es uno; el otro problema es que la población guarda ciertos miedos ambientales basados en el recuerdo. Por lo menos en este punto ambas partes están de acuerdo.
Toda esta discusión se lleva a cabo alrededor de una comunidad que tenía tanto tiempo haciéndose a sí misma. Pero los pueblos de frontera, desgraciadamente, suelen ser los últimos.
Todo gira alrededor del canal Uchusuma
La provincia de Tacna recibe agua de tres cuencas: la del río Locumba, la del río Sama y la del canal Uchusuma, que lleva un promedio de 700 litros de agua por segundo. Del total, una mitad es destinada a las actividades agrícolas y la otra mitad es aprovechada por la población. Esto explica por qué la oposición al proyecto Pucamarca proviene básicamente de la costa tacneña.
AL GRANO
FREDDY CABRERA
GERENTE DE RECURSOS NATURALES
GOBIERNO REGIONAL DE TACNA
"Ya tenemos muy malas experiencias"
4Dice usted que hay observaciones no resueltas.
El primero es la cercanía del proyecto minero con el canal de Uchusuma. El viento en la zona es fuerte, cualquier explosión llevará residuos hacia el canal. Y hay un aspecto social: ya tenemos muy malas experiencias con compañías mineras, como el caso Southern, que nos ha dejado enormes pasivos ambientales.
4¿Cuál es la postura del gobierno regional? ¿Están a favor o en contra del proyecto?
No podemos nosotros defender a ciegas la inversión privada porque nos colocaría como juez y parte, nosotros estamos para defender los recursos naturales; también la inversión, sí, pero con la garantía de que no habrá contaminación.
4¿Por qué dice que ha habido irregularidades en la obtención de la licencia para uso de aguas?
Porque ha habido saltos en la parte administrativa: se les otorgó permiso para exploración y a la vez explotación (de pozos subterráneos). Hemos presentado una acción de amparo que está en el Poder Judicial. Estamos pidiendo que se paralicen las actividades y se siga el proceso de acuerdo a ley.
EDMUNDO ROCA
JEFE DE PROYECTOS MINSUR
"Vamos a vigilar la cantidad de polvo"
4Las comunidades aceptan la presencia de Minsur, pero en la ciudad está la oposición. ¿Por qué sucede esto?
No es un tema fácil de analizar. Los que están en contra son apenas pequeños grupos. Porque hay otros que sí creen que Tacna es una región minera.
4El gobierno regional considera que sus observaciones son insubsanables.
Esas preguntas las hemos respondido y las vamos a seguir respondiendo. En nuestras voladuras no nos conviene que haya polvo, nosotros vamos a controlarlo mediante voladuras eficientes. Además el tipo de roca es 99% silícea, no hay contaminantes ni sulfuros que en contacto con el agua puedan causar algún tipo de ácido. Vamos a vigilar la cantidad de polvo.
4El gobierno regional sostiene que ha habido fallas en la autorización para el uso de agua.
Tenemos la resolución del Ministerio de Agricultura que nos declara aptos. Desde el punto de vista de la empresa no tenemos absolutamente ningún pendiente. Es un problema de un organismo del Estado con otro. Nosotros hemos cumplido con el proceso.