El senador negro está en boca de todos debido a los sorpresivos resultados que ha obtenido en las primarias demócratas, en las que amenaza a la favorita Hillary Clinton
Por Bruno Rivas
Si hay una persona que está de moda por estos días, es el precandidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos Barack Obama. Comentarios como el del escritor Mario Vargas Llosa que afirma que es la única alternativa verdadera de cambio para el país del norte, calificativos como el de "The New York Times" que indican que es el mejor orador demócrata de los últimos cincuenta años o comparaciones con el ex presidente John F. Kennedy marcan la tendencia de hoy en día. Calificativos que han puesto bajo la mira de todos los reflectores a un joven senador negro que hace un tiempo solo hacía noticia cuando su nombre era confundido con el del líder terrorista Osama Bin Laden. Ahora no solo aparece en todas las fotos, sino que también representa una seria amenaza para la precandidata que, hasta hace pocos meses, era la reina de la pasarela demócrata: la ex primera dama Hillary Clinton.
¿Cómo ese hasta hace poco ilustre desconocido ha logrado ponerse al nivel de una vieja conocida como Clinton ganándole en las primarias de Iowa y perdiendo por escaso margen en las de New Hampshire? Sacando ventaja de su condición de nuevo en la política en momentos en que Estados Unidos ha sufrido los errores de un gobierno "experimentado". Imponiendo el cambio como su tema de campaña. Así, en todos sus discursos, en los letreros que sostienen sus seguidores durante sus presentaciones, en pasajes de sus libros, que ya son 'best sellers', la palabra cambio no deja de ser mencionada. "Esta vez tiene que ser diferente", dice Obama cada vez que puede. ¿Pero es este candidato realmente diferente a los demás políticos?
UNA FIGURA DIFERENTE
Desde el momento en que uno lo observa nota la diferencia con los políticos tradicionales estadounidenses. Negro, joven y dotado de un gran carisma que lo lleva a estar rodeado por estrellas de la televisión y el cine, como Oprah Winfrey y Will Smith, marca distancia de los últimos candidatos presidenciales demócratas John Kerry y Al Gore, blancos, maduros y con temperamentos tibios.
Pero, muy aparte de esa imagen superficial, los analistas también reconocen en él a un gran político que ofrece una alternativa distinta. El analista político estadounidense Michael Shifter, en comunicación con El Comercio, lo calificó de un magnífico orador que ha sabido calar en los jóvenes idealistas que mostraban rechazo a la política. Por su parte, el internacionalista Alejandro Deustua señala que Obama es parte de una nueva generación de políticos que representa el cambio y la renovación.
¿Pero cuál es la historia personal de este personaje que parece nacido para la arena política? Su biografía también es bastante diferente a la de la mayoría de políticos del país del norte.
INFANCIA ITINERANTE
Según su página web, Barack Hussein Obama Dunham nació en Hawái el 4 de agosto de 1961, un año después de que sus padres, un inmigrante keniata y una estadounidense de clase media, se conocieran. Su infancia no estuvo exenta de movimiento: su padre biológico lo dejó a la edad de 2 años porque tuvo que regresar a su país y tres años después un pequeño Barack viaja a Yakarta, Indonesia, tras el casamiento de su madre con un ciudadano de ese país. Luego, a la edad de 9 años regresa a Hawái, donde fue criado por sus abuelos maternos blancos y pudo asistir a prestigiosos centros de estudio.
Esa infancia agitada y llena de viajes --afirma Obama en su página web-- le permitió tener un mayor contacto con otras culturas y una visión más amplia del mundo. Sin embargo, dicho alejamiento de la cultura estadounidense también lo separa de los movimientos civiles de la comunidad negra de su país, situación que les da material a aquellos que dicen que es muy 'blanco' para los negros.
Al respecto, la revista "Reader's Digest" plantea esta pregunta: ¿Puede una persona que fue criada por sus abuelos blancos, cuya herencia negra no tiene nada que ver con la esclavitud y cuya educación es de la élite estadounidense, entender los problemas de la comunidad negra?
Asimismo, otro obstáculo que tiene al frente son los votantes racistas blancos que nunca votarían por un candidato de piel negra. Tomando en cuenta esos dos factores, surge el cuestionamiento de si Obama tiene real opción en lo que resta de la competencia demócrata y en una virtual elección presidencial.
REAL OPCIÓN
La primera fuente que plantea romper con el mito de que Estados Unidos no votaría por un presidente negro es la que ofrecen los sondeos. Una encuesta de Gallup efectuada a principios del 2007 registró que solo el 6% de los hombres y el 5% de las mujeres estadounidenses no votarían por un candidato negro a la presidencia.
Por su parte, Deustua señala que las votaciones realizadas en Iowa y New Hampshire son siempre grandes indicadores del rumbo que toma la elección, por lo que los buenos resultados que ha conseguido el senador en los dos estados son una prueba fehaciente de que tiene grandes opciones de ser presidente. "Estos resultados nos muestran cómo ha cambiado la sociedad estadounidense que es capaz de votar por un candidato negro", añade.
Por el lado de la comunidad negra, Shifter indica que más que un problema de identificación es uno de opción. "A medida que los votantes afroamericanos se vayan convenciendo de que tiene posibilidades reales de ganar, el apoyo en dicho colectivo irá creciendo", apunta.
Y la opción de Obama crece debido a su búsqueda de conciliación con todos los votantes y no con una raza en particular. Merle Black, especialista en ciencias políticas de la Universidad Emory, señaló en declaraciones a la agencia Associated Press que el senador, a diferencia de Jesse Jackson, el último postulante afroamericano que logró ganar seis 'caucus', no se ha presentado como un candidato negro que hace sentir culpables a los votantes blancos.
Obama ha hecho que en su campaña el ser negro sea una característica y no la base de ella. "Su retórica no es estridente sino conciliadora e inclusiva", comenta, por su parte, Shifter.
Y esa actitud inclusiva es mostrada en su libro "La audacia de la esperanza", en el que añora los tiempos en que los senadores demócratas y republicanos trabajaban juntos y evitaban un escenario polarizado, o en discursos en los que declara que está dispuesto a conversar con los enemigos de EE.UU.
Una tendencia retro que ha motivado que Hillary Clinton lo califique de muy inocente para ser mandatario y que sus propuestas son pura palabrería.
Lo cierto es que gane o pierda la candidatura demócrata, Barack Obama ha dejado claro que su pedido de cambio tiene eco en buena parte de la población estadounidense. La manera en que se desarrollen las primarias en el país del norte revelarán si es parte de una moda pasajera o si va a marcar una tendencia que lleve a Washington a recuperar la imagen que tenía hace algunas décadas.
Un liberal para el contexto de EE.UU
Una vez más el tema de la diferencia juega a la hora de definir al precandidato demócrata Barack Obama. "El senador ha buscado escapar de las etiquetas de derecha o izquierda y tender un puente a las diferentes ramas políticas para dar una imagen de unidad que hace falta en estos momentos", afirma Michael Shifter.
Sin embargo, el analista estadounidense señala que la imagen que deja el precandidato es el de un liberal (en el contexto estadounidense) con tendencia a centroizquierda. Esa posición es compartida por Alejandro Deustua. "Es un socialdemócrata que va a manejar la economía con mayor énfasis en lo social. No es un neoliberal, por lo que buscará darle un papel más fuerte al Estado", manifiesta.
Opiniones que van acorde con su trayectoria como senador del estado de Illinois, que se caracterizó por su trabajo en favor de programas sociales, educativos y de campañas relacionadas con la pena de muerte.
Por otro lado, hasta el momento el senador no ha mostrado interés en la región. "Obama no ha hablado sobre políticas para la región latinoamericana aparte del tema de la inmigración", señala Deustua. Por su parte, Shifter indica que es difícil decir qué proyectos tiene el precandidato para la región, ya que no ha hecho muchas referencias. "Sabemos que tendrá una posición de diálogo, pero es claro que América Latina no es un tema urgente para él", concluye el vicepresidente de la ONG Diálogo Interamericano.
LA FICHA
Nombre: Barack Hussein Obama Dunham.
Profesión: político.
Edad: 46 años.
Nacionalidad: estadounidense.
Situación familiar: casado con Michelle Robinson. Tiene dos hijas, Malia (9) y Sasha (5).
Cargo: senador por el estado de Illinois.
Organización: Partido Demócrata.
Religión: Protestante, Iglesia Unida de la Trinidad de Cristo.