Las puertas de la Municipalidad de Santa Anita se encontraban cerradas cuando Leonor Chumbimune Cajahuaringa llegó ante ellas, acompañada por un fuerte resguardo policial y 8 de sus 11 regidores. A falta de un espacio en el interior del recinto municipal, tuvo que jurar su cargo como nueva alcaldesa de dicho distrito en plena calle.
Guillermo Guzmán, fiscal provincial penal de turno de Santa Anita, acudió al lugar a las 11:20 a.m. y constató que algunos trabajadores municipales habían bloqueado las entradas del local del concejo con cadenas y tablones, en desacuerdo con la designación de Chumbimune como su flamante burgomaestre.
Como se recuerda, Osiris Feliciano, ex alcalde de Santa Anita, fue vacado de su cargo por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) al poseer una sentencia condenatoria, consentida y ejecutoriada por delito de peculado.
Luego de encontrar las puertas de la municipalidad cerradas, la ceremonia de juramentación tuvo que improvisarse en la explanada posterior de la comuna de Santa Anita.
Tras jurar su cargo ante el actual teniente alcalde de Santa Anita, Saturnino Ochoa, Chumbimune aseguró desconocer las razones del cierre intempestivo del mencionado local edilicio.
Una vez efectuada la ceremonia, la alcaldesa de Santa Anita y sus regidores se dirigieron al Juzgado Mixto de Ate-Vitarte, donde solicitaron el descerraje del recinto municipal.
Por su parte, fuentes cercanas a Feliciano señalaron que este no declarará sobre lo ocurrido hasta que el Poder Judicial emita un pronunciamiento definitivo sobre su caso. Asimismo, afirmaron que el JNE no le ha comunicado aún su vacancia. Sin embargo, voceros de dicho organismo aseguraron que Feliciano fue notificado el pasado viernes.