WASHINGTON [El Comercio/Reuters]. Los reguladores sanitarios de Estados Unidos autorizaron una nueva prueba genética que ayuda a predecir la recurrencia tumoral y la supervivencia a largo plazo en las pacientes con cáncer de mama que corren más riesgo de que la enfermedad reaparezca.
La Administración de Fármacos y Alimentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó la nueva prueba, que utiliza sondas fluorescentes para detectar la actividad de genes que anunciarían el aumento de la actividad tumoral.
La agencia mencionó que empleó datos de 767 pacientes de Dinamarca que mostraron que el examen era efectivo a la hora de estimar el tiempo de recurrencia tumoral y supervivencia general.
"Cuando se use junto a otra información clínica y pruebas de laboratorio, este test permitirá a los profesionales de la salud delinear mejor los tratamientos para los pacientes con cáncer de seno", señaló el doctor Daniel Schultz, director del Centro de Equipo y Salud Radiológica de la FDA.
La recurrencia de este cáncer depende en parte de ciertos genes, cuya actividad puede verse alterada por variaciones en el número de copias genéticas en el tumor. Los cambios en el gen TOP2A, en las células que originan el cáncer de seno, señalan que es mayor la posibilidad de que el tumor reaparezca o que la supervivencia a largo plazo se reduzca.
Según la página web de la FDA, la prueba lleva el nombre de TOP2A FISH pharmDx y es fabricada por Dako Denmark A/S.
Los tumores mamarios son la causa más común de cáncer entre las mujeres en todo el mundo y la quinta enfermedad más letal. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la condición produce la muerte de 502.000 personas cada año.