Los odontólogos coinciden en que para una correcta higiene dental son fundamentales tres pasos: el cepillado, el uso de hilo dental y el enjuague bucal.
No seguir estas recomendaciones es arriesgarse a sufrir gingivitis (debilitamiento de las encías por la acumulación de restos alimenticios) y periodontitis, que afecta a los ligamentos que unen las piezas con las encías y que, en su condición más severa, puede generar la pérdida de los dientes.
La odontóloga Luz María Quispe Aburto indica que la utilización de flúor en la higiene dental de los niños es vital para que las piezas dentales alcancen hasta un 80% de revitalización, y que ese logro puede perdurar hasta la adultez.