PARíS/LONDRES [El Comercio/Agencias]. Un equipo de paleontólogos uruguayos halló en su país el cráneo fosilizado de un roedor gigante que debió de tener aproximadamente el tamaño de un automóvil y que pudo haber pesado más de una tonelada, afirman en un estudio que será publicado hoy en la revista británica "Proceedings of the Royal Society".
HABRÍA SIDO HERVÍBORO
El roedor, cuyo cráneo medía 53 cm, poseía incisivos de varios centímetros de largo, aunque sus molares eran más bien pequeños, lo que hace pensar que se alimentaba de vegetales tiernos, frutas o plantas acuáticas.
Los descubridores estiman que el peso del animal debió oscilar entre los 468 kilos y las 2,5 toneladas, según los métodos de evaluación, por lo que se quedaron con el peso de una tonelada como el más probable.
El animal era tan grande que probablemente pasaba casi toda la vida semisumergido en agua, como ocurre con los hipopótamos, para reducir el estrés derivado de su enorme peso.
Los paleontólogos que encontraron el fósil creen que tiene entre dos y cuatro millones de años.
Más que a una rata, el animal debía parecerse a los hipopótamos actuales, según los paleontólogos responsables del hallazgo, Andres Rinderknecht, del Museo Nacional de Historia Natural y Antropología de Montevideo, y Ernesto Blanco, del Instituto de Física de la capital uruguaya.
Esta nueva especie de rata fue bautizada como Josephoartigasia monesi, en honor del prócer uruguayo José Gervasio Artigas y de Álvaro Mones, un paleontólogo uruguayo especializado en los roedores de América del Sur.
El récord anterior en fósiles de roedores lo tenía un ejemplar de Phoberomys pattersoni hallado en Venezuela en el 2003, de un peso estimado de 700 kilos.
El mayor roedor de nuestros días es el carpincho, un animal que se encuentra en grandes cantidades en Argentina y que alcanza los 60 kilos.