CIUDAD DE GAZA [El Comercio/Agencias]. El conflicto palestino-israelí vuelve a intensificarse. Israel atacó ayer el edificio donde operaba el Ministerio del Interior dirigido por el grupo islamista Hamas en la franja de Gaza y cerró los cruces fronterizos, con lo que reforzó lo que denominó una campaña para detener los numerosos lanzamientos de cohetes palestinos contra territorio hebreo.
El edificio de cuatro plantas en la ciudad de Gaza estaba vacío en el momento del impacto, pero una mujer murió y al menos 45 resultaron heridos tras el ataque aéreo, informaron funcionarios médicos. El inmueble quedó totalmente destruido, según imágenes de televisión.
Este fue el primer bombardeo israelí a un edificio del Gobierno Palestino desde que los islamistas de Hamas tomaron el control de la franja de Gaza en junio pasado, tras desplazar a las fuerzas del partido Al Fatah, leales al presidente Mahmud Abbas.
Una portavoz militar israelí dijo que también se llevó a cabo otro ataque a un puesto de Hamas en el centro de Gaza, y agregó que las acciones son una respuesta a los más de 130 misiles lanzados hacia Israel en los últimos tres días. En este período, las fuerzas israelíes han matado a unos 33 palestinos, en represalia por los ataques.
El Ministerio del Interior atacado se encarga de supervisar a las fuerzas gubernamentales controladas por Hamas en Gaza, pero no al brazo armado del grupo islamista, que se atribuye la autoría de la mayoría de los cohetes lanzados a Israel.
PELIGRA PROCESO DE PAZ
Medios locales indicaron que el presidente palestino, Mahmud Abbas, advirtió que en caso de más acciones militares israelíes él tomará la decisión de dimitir, así como interrumpir las negociaciones de paz que comenzaron el lunes.
Por decisión del ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, todos los pasos fronterizos a franja de Gaza quedaron cerrados tanto para personas particulares como para el suministro de bienes de ayuda y combustible. El coordinador de ayuda de emergencia de la ONU, John Holmes, manifestó su preocupación por el cierre, pues las Naciones Unidas habían advertido enérgicamente acerca de la situación de emergencia humanitaria a la que quedaría expuesta la población de la franja de Gaza con este tipo de medida.