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DESTINO INTERNACIONAL. A deslizarse

Bienvenido sea el frío extremo

TODOS LOS AÑOS, APENAS INICIADOS LOS INVERNALES DÍAS DE DICIEMBRE, SE DESTAPA LA TEMPORADA DE PATINAJE SOBRE HIELO EN LONDRES Y VARIAS PISTAS ABREN SUS PUERTAS EN LA CIUDAD

Por Elsa Estremadoyro

La oferta y los fantásticos escenarios varían, por supuesto, pero la experiencia mantiene su esencia gélida de diversión y destreza.

"Al ponerte los patines das inicio a la aventura. Luego verás que mantener el equilibrio es más sencillo de lo que imaginas", asegura Larry, uno de los tantos instructores. Si es su primera vez, tómelo con calma. Todas las pistas tienen barandas a los costados para que pueda ir de la mano por ellas mientras encuentra la seguridad necesaria.

Las terrazas de hielo son absolutamente democráticas en Londres y por ellas se deslizan jóvenes, adultos y niños con experiencia o sin ella. Los más audaces, evidentemente, son aquellos que casi vuelan sobre la pista. Piruetas aparte, el respeto y la precaución van también de la mano.

El ingreso al ruedo está definido por el espacio. Se entra en grupos que generalmente varían según la hora y el día, pero siempre sin exceder la capacidad del lugar ni la atención de los instructores, que permanentemente se encuentran allí para darnos una mano si es que --literalmente-- patinamos y caemos. Así es que ánimos arriba, que hay que continuar con la aventura.

La gente llega en tropel. Los amigos del colegio o del barrio cargados de entusiasmo se lanzan al ruedo. Unos a otros se dan la mano, pues siempre hay quien destaca y quien necesita una mano de apoyo, ya que el equilibrio no nace con uno. Es tierno ver a padres compartiendo con hijos y abuelos con nietos en la blanca pista que se convierte en un escenario multicolor. Se oyen risas por doquier y por ahí sorprende la dulzura de una pareja de novios, en donde ella intenta guiar por buen camino al inexperto galán. Y es que dar los primeros pasos sobre hielo puede llegar a ser casi un retorno a nuestra infancia.

Las pistas tienen un espacio reservado para que los más pequeñitos hagan sus pininos asistidos siempre por un adulto. Para inexpertos totales, los instructores dan lecciones de patinaje a pedido.

La música acompaña, endulza el oído y nos abriga el espíritu. Mantener el compás y el ritmo, seas un experimentado patinador o un principiante, es más grato si vas acompañado por ella. En algunas de las pistas está muy de moda encontrar sesiones nocturnas de música electrónica puesta por destacados DJ.

La música clásica es otra de las favoritas para acompañar al patinador. Melodías de Vivaldi, Mozart o Beethoven combinan armónicamente con los clásicos escenarios ingleses.

El invierno inglés es crudo, pero en las pistas --al aire libre la mayor parte de ellas-- el frío es aun mayor, por ello no olvide ir bien abrigado. Pantalón, medias, casaca, chalina, gorro y guantes son básicos.

Tomarse un café o beber un jugo, un sánguche o un delicioso pastel también es posible, pues casi todas las pistas tienen una cafetería a su disposición.

LAS MEJORES
La pista de patinaje de Somerset House es una de las alternativas más interesantes que ofrece la temporada. Un hermoso palacio neoclásico construido en el siglo XVIII, asombroso y resplandeciente en pleno siglo XXI, está ubicado en el centro de la ciudad por lo que es muy fácil llegar a él vía el subterráneo o caminando.

La visita a Somerset House además se puede integrar, si es usted amante del arte, a cualesquiera de los tres museos que allí abren sus puertas. Importantes obras de arte clásico y de prestigiosos maestros se convierten en una seria alternativa de visita, si es que la Nacional Gallery le resultó corta, o simplemente por el placer de ilustrar su mente y espíritu en este otro viaje a través del tiempo y la belleza.

Otro espectacular espacio para disfrutar de estas divertidas sesiones es la pista de Canary Wharf, ubicada en pleno centro empresarial al sureste de Londres. Una experiencia casi mágica si es que se patina al atardecer, pues las luces de los enormes edificios crean una atmósfera estelar que animan al más novato patinador.

ALLÁ VAMOS
- La temporada de patinaje comenzó en diciembre y generalmente toca su fin la primera quincena de febrero.
- Somerset House abre sus puertas hasta el 27 de enero en el Metro Temple / Covent Garden
- Canary Wharf Ice Rinks recibe al público hasta el 17 de febrero en el Metro Canary Wharf.
- Otras opciones son las pistas de The Tower of London, Kew Gardens Ice Rink, Greenwich Ice Rinky Natural History Museum.
- El costo de los boletos en las pistas es en promedio 12 libras esterlinas (US$23,30).

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