Por Carmen Rosa Graham. Administradora
En este espacio me gustaría comentar sobre dos temas que considero oportunos para la empresa. El primero trata de la capitalización de los logros, sus victorias, y el segundo, de la prevención, o el guardar pan para mayo, como nos dice la sabiduría popular.
No cabe la menor duda de que en los últimos años las empresas en el Perú vienen cambiando y modernizándose, mejorando la relación de trabajo con su cadena de valor y sus aliados principales. Han desarrollado nuevos mercados, productos y servicios, van creciendo mientras la dinámica del mercado y de la competencia internacional es cada vez más veloz y agresiva.
Todos estos son avances, pequeñas victorias que debemos capitalizar. Y para esto le sugiero hacer un alto y listarlas. ¡Sí!, escriba esas victorias porque muchas veces uno mismo no es consciente de cuánto avanzó. Luego, divúlguelas entre el personal de su empresa pues, así como usted, la gente no necesariamente se da cuenta del cambio, menos aún si fue en un entorno amigable. Enero es un buen mes para hacer esto.
John P. Kotter y Dan S. Cohen en su libro "Las claves del cambio"* nos dicen que identificar y comunicar esas victorias sirve para cuatro fines importantes:
1. Las victorias proporcionan retroalimentación a los agentes del cambio porque valida sus visiones y estrategias.
2. Las victorias son un reconocimiento y un estímulo para aquellos que trabajaron duro por conseguirlas.
3. Las victorias aumentan confianza en la organización y atraen a aquellos que aún no participan activamente.
4. Las victorias quitan poder a los cínicos.
Así que ya sabemos, sumemos nuestros éxitos con objetividad, capitalicémoslos y recarguemos energías para un 2008 exitoso.
Y aquí pasamos al segundo punto que mencioné, ser estrategas y prevenir. Estamos en un momento económico a nivel mundial que presenta oportunidades muy grandes y también incertidumbres en el corto y mediano plazo. Para esto debemos ser conscientes de que por bien que esté nuestra economía y su administración, es también muy pequeña y sensible a los cambios internacionales. No vayamos a ser soberbios en pensar que aquí no pasará nada.
Sigamos acelerando el crecimiento y desarrollo, seamos también muy cuidadosos al consolidar nuestros mercados y, si son inciertos, al mismo tiempo busquemos alternos. Así también, revise su presupuesto del 2008 en las líneas de gastos indirectos a su línea de producción: seguramente hay algunos que puede posponer y/o reducir. Lo sano es ser cauto con los niveles de gasto, posponga por un par de meses algunos de ellos hasta ver cómo se van desenvolviendo las cosas, luego revalúe la situación.
De más está decir que todos los conceptos aquí revisados son perfectamente aplicables a su situación personal, así que lo(a) invito a escribir sus victorias y ¡a revisar sus gastos!
* KOTTER, JOHN P. Y DAN S. COHEN. "LAS CLAVES DEL CAMBIO". BARCELONA: EDICIONES DEUSTO.