ABIERTO DE AUSTRALIA. NADAL JUGÓ ANOCHE CON EL FINLANDÉS NIEMINEN
Melbourne [EFE / EL COMERCIO]. En un duelo fratricida y muy intenso entre españoles, David Ferrer se impuso a Juan Carlos Ferrero por 7-5, 3-6, 6-4 y 6-1 y logró, por primera vez en su carrera, clasificar a los cuartos de final del Abierto de Australia.
Ferrer, quinto favorito y raqueta número 2 de España en la Copa Davis, fue el más fuerte de una contienda que duró tres horas y ocho minutos, y ahora se enfrentará al serbio Novak Djokovic (3), que se impuso al australiano Lleyton Hewitt (19) por 7-5, 6-3 y 6-3. Habrá, pues, dos españoles en cuartos dado que Rafael Nadal había logrado su pase y anoche se medía con el finlandés Jarkko Nieminen.
La victoria de Ferrer lo coloca a solo diez puntos del ruso Nikolay Davydenko, que ocupa el cuarto puesto de la clasificación mundial. El jugador ruso cayó en octavos el domingo ante su compatriota Mijail Youznhy, por lo que una nueva victoria del jugador de Xavea lo colocaría en la mejor posición de su carrera.
Ambos jugadores esperaban un duelo como el que se desarrolló en la pista Vodafone, la segunda de mayor capacidad del complejo de Melbourne Park. Largos e intensos intercambios, algunos de hasta 34 golpes, solo aptos para duros fajadores como los dos españoles, que dejaron la piel en la pista para conseguir el paso a los cuartos.
Ferrer fue el más sólido. Su juego de piernas lo hizo volar sobre la pista y anticiparse mejor a la bola. El partido, definido por Ferrero como un clásico Madrid-Barcelona, fue de gran calidad y con un ritmo infernal, con 38 puntos de ruptura en total, 22 para Ferrer, que materializó siete, y fue interrumpido únicamente por las bromas que se gastaron los dos rivales cada vez que pedían el Ojo de Halcón, el sistema para dirimir las pelotas dudosas.
David solicitó en dos ocasiones la presencia del fisioterapeuta en la pista durante el cuarto set por unos problemas en el muslo derecho, pero ya con una ventaja de 4-1 aguantó lo suficiente como para aumentar la ventaja que tiene sobre Ferrero, ahora de 5-1.
El de Xavea se encuentra ahora a un solo partido de igualar su mejor resultado en el Grand Slam, obtenido el pasado año en el Abierto de Estados Unidos, cuando cayó ante el serbio Djokovic en tres sets.
"Todos nuestros duelos son así, muy ajustados, pero el de hoy (ayer) ha sido muy duro y yo he tenido suerte en el tercer set, con 5-4 y 40-15, fue un momento clave y, si hubiera perdido el cuarto, se habría embarullado todo", dijo Ferrer, que sufrió calambres en ese parcial.
Sobre su próximo rival, el español aclaró que le espera otro duro partido. "Djokovic es una roca y cuando nos enfrentamos en el Abierto de EE.UU. todo era nuevo para mí, y casi no me di cuenta, empecé algo nervioso pero ahora no es así. No obstante, si él juega normalmente es superior a mí", señaló.
"Siempre gano corriendo, por lo que intentaré desgastarlo físicamente, por eso tengo que estar muy bien y sobre todo ahora, al mejor de cinco sets", dijo Ferrer, quien destacó que este año tiene una motivación especial en los Juegos Olímpicos de Beijing.
Relojito suizo
A su vez, el suizo Roger Federer asimiló bien el susto que sufrió ante el serbio Janko Tipsarevic y venció cómodamente al checo Tomas Berdych por 6-4, 7-6 (7) y 6-3 para instalarse en cuartos de final, donde se medirá con el estadounidense James Blake (12), que dio cuenta del croata Marin Cilic por 6-3, 6-4 y 6-4.
Pese a su victoria, el número 1 del mundo todavía no llega a ser la máquina que acostumbra arrollar a sus rivales. "Fue un partido duro. Siempre que juego contra él es difícil. Golpea muy bien, tiene un gran servicio", dijo el suizo.
Federer ya piensa en Blake y toma sus precauciones. "Ha mejorado mucho los dos últimos años, juega un tenis muy agresivo. Debo tener cuidado, pero sé que su juego me va bien".
En otro duelo de cuartos de final esta madrugada debieron enfrentarse el francés Jo Wilfred Tsonga y el ruso Youznhy (14).