Melbourne [Agencias]. María Sharapova vuela por encima de los estereotipos. No solo es la más linda del circuito del tenis femenino; también es de las más talentosas y, cuando no la afectan las lesiones, es una competidora terrible. Ayer fue uno de esos días y la que lo sufrió fue la número 1 del mundo y virtual patrona del circuito durante el 2007, Justine Henin. Sharapova la despachó con una facilidad increíble: 6-4 y 6-0 en 98 minutos de juego. "Vine preparada para un partido de tres a cuatro horas", dijo luego, con esa falsa modestia que solo le toleramos a las bellas.
"Es increíble. Creo que fue uno de mis partidos más completos, en el que hice todas las cosas que quería hacer", agregó la rusa. "Tenía que ser agresiva. Eso es lo que hago cuando estoy jugando bien. Quiero ser la persona que obliga a cometer errores. Hoy hice un buen trabajo en ese sentido".
A Henin no le quedó más que admitir que ayer la Sharapova fue superior. "Ha jugado a un gran nivel. Ha estado mejor al servicio, ha sido mucho más agresiva. No tengo excusas", declaró. Que la número 1 del mundo tenga que retirarse derrotada de la cancha no es algo muy común en la WTA actualmente, pero podía verse venir desde fines del año pasado, cuando la Sharapova, que venía recuperándose de una persistente lesión que le hizo perder buena parte de la temporada, se logró meter a la final del Másters de Madrid y planteó una dura pelea que terminó con una victoria de la belga en tres sets. Igual, fue una señal de que María estaba de vuelta. Ayer se tomó la revancha de aquella derrota y acabó con la racha de 32 victorias consecutivas que llevaba su adversaria. Ahora, con el camino más libre, pinta como favorita para quedarse con el primer Grand Slam del año.
Tiene apenas 20 años pero su currículo es el de una veterana: dos Grand Slams en la vitrina y un tercero en proceso. A una edad en la que muchas chicas recién comienzan sus carreras, María ya se ha dado el lujo de triunfar, caer un poco y luego resucitar. No puede decirse que la tuvo fácil por ser bella. Tal vez haya sido lo contrario. María tiene el mérito de asumir el antecedente de la Kournikova (su compatriota que se retiró sin títulos) y llevar la belleza a otro nivel.
SIGUE EN CARRERA
Rafael Nadal. España
Como un tren sin frenos, el español parece predestinado a una nueva final. Esta es la primera vez que llega a 'semis' en Melbourne y lo ha logrado sin perder ni un solo set a lo largo del torneo. Ayer dio cuenta del finlandés Jarko Nieminen por 7-5, 6-3 y 6-1. Rafa solo tuvo problemas al inicio, cuando tuvo que salvar dos set points. Luego, sometió a su rival con su clásico estilo demoledor.
Jo-Wilfried Tsonga. Francia
Este francés que se parece demasiado a Muhammad Alí, puesto 38 en el ránking ATP, no puede creer el torneo que está haciendo. Ayer derribó al ruso Mikhail Youznhy, cabeza de serie 14, en tres sets: 7-5, 6-0 y 7-6 (6) para llegar a su primera semifinal de Grand Slam. Nadal será su próximo rival. Antes, sacó de carrera al británico Andy Murray y a su compatriota Richard Gasquet.
Jelena Jankovic. Serbia
Llegó al torneo lesionada y ni ella se creía capaz de llegar lejos. Pasó la primera ronda casi de milagro y sin darse cuenta jugará mañana con Sharapova una de las semifinales. En la otra estarán la eslovaca Hantuchova, que anoche derrotó a la polaca Radwanska, y la ganadora del choque Venus Willams vs. Ana Ivanovic, jugado a continuación.