Progress M-61 cayó a unos 3.000 km de Nueva Zelanda, lejos de rutas marítimas, en el Pacífico
MOSCÚ [EFE]. Rusia hundió ayer en el Océano Pacífico la nave de carga Progress M-61, mientras prepara la separación de otro carguero de la Estación Espacial Internacional (EEI) y el lanzamiento de uno más a principios de febrero.
El Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia (CCVE) informó que el Progress M-61, que efectuó un vuelo autónomo durante un mes, recibió esta noche la orden de conectar sus sistemas de freno y se precipitó hacia la Tierra en una trayectoria balística.
Un portavoz del CCVE explicó que la mayor parte de la nave se ha quemado en las capas densas de la atmósfera y solo algunos restos cayeron en una zona desértica del Pacífico, lejos de las vías marítimas, a tres mil kilómetros de Nueva Zelanda.
El Progress M-61, cargado de desechos, fue desenganchado de la EEI el pasado 22 de diciembre y durante un mes funcionó en calidad de laboratorio orbital autónomo no tripulado a una distancia segura de la estación.