Luego de ser declaradas como áreas libres de la mosca de la fruta, Tacna y Moquegua ahorrarán en su actividad agraria US$12 millones al año, los cuales antes eran destinados a la compra de plaguicidas y otros insumos de control de plagas, informó ayer el Ministerio de Agricultura.
Antes de la declaratoria del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), que significó para el Ejecutivo un trabajo de 20 años, los agricultores destinaban US$320 por hectárea infectada, lo que originaba pérdidas de hasta 40% en el rendimiento del cultivo. La declaración beneficia a 21.000 agricultores dedicados al cultivo de melón, sandía y zapallo.
En la actualidad, los agricultores del país destinan anualmente US$100 millones para combatir la mosca de la fruta. Por ello, el objetivo del Ministerio de Agricultura, junto al Senasa, es alcanzar el mismo estatus sanitario para toda la costa peruana.