Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
EDITORIAL

¡Alto a la escandalosa depredación de bosques!

Los bosques secos de Olmos en Lambayeque están en serio peligro de convertirse en una extensa pampa desértica. Recientemente, según se ha informado, en un criminal acto contra el equilibrio ecológico, las autoridades regionales del Inrena extendieron solo en diciembre un total de 120 autorizaciones de manejo de bosques.

En términos prácticos, hubo un sospechoso derroche de permisos que avalaron la acelerada tala de árboles, principalmente de algarrobos.

Es fácil constatar la absurda y escandalosa medida, pues el promedio de autorizaciones de manejo de bosques --que también está en cuestión-- es de 15 por mes. A todas luces estamos ante un flagrante contubernio entre los responsables del sector con inescrupulosos negociantes, que no puede quedar impune.

Es saludable que, tras el escándalo, la primera decisión haya sido el cese de la jefa de Inrena en Lambayeque, Candelaria Risco. Ahora cabe esperar una profunda investigación que sirva para desmontar esta red mafiosa que posee evidentes ramificaciones en el propio instituto de recursos naturales.

Pero, más allá de las sanciones de carácter penal, en la parte administrativa lo que corresponde es revisar estas sospechosas autorizaciones que están depredando la zona sin que se tome una medida radical e integral. Las consecuencias son tan letales que además de desaparecer los bosques y acelerar la desertificación, también generan sequía y perjudican grandemente la actividad agrícola en la región.

Lo cierto es que mientras subsista una autoridad venal o negligente resultará imposible encontrar el necesario equilibrio entre la responsable explotación de este recurso y la preservación del ecosistema.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook