ELEGANCIA. Pasarela en el Grand Palais
PARÍS [EFE]. Mujeres como pájaros, envueltas levemente en pequeños y exquisitos vestidos de elegancia suprema, en colores muy suaves, salmón, beige y rosa, dieron el tono Chanel a la segunda jornada de colecciones de alta costura de París para la próxima temporada estival. Hubo también 'cisnes' negros en modelos construidos con un sinfín de minivolantes de tul para dar ese delicado aspecto puramente alado, cortos, para coctel, o de noche, largos, bordados, en tul y satén. Del etéreo minivolante al drapeado flor hubo un paso que Karl Lagerfeld dio con suma gracia para crear pequeñas faldas corola de rosas blancas, una de ellas conformando todo el delantero de la prenda, corta, combinada con una chaqueta de tweed negro, entallada y sujeta con tres botones.
De noche, los vestidos de gala, con abundantes drapeados y volantes y efectos de gasa, se abrirán sobre una pierna o serán parcialmente transparentes, en tules vaporosos, cuando no estén enteramente bordados de lentejuelas oro o plata.