ROMA [REUTERS]. Solo duró 20 meses en el gobierno. El primer ministro italiano, Romano Prodi, renunció ayer a su cargo después de que su gobierno de centroizquierda perdiera un voto de confianza en el Senado, lo que llevó al líder de la oposición, Silvio Berlusconi, a exigir elecciones inmediatas.
Pero el presidente Giorgio Napolitano podría designar antes un gobierno interino para reformar el sistema electoral, que en el 2006 puso a Prodi en el poder con una pequeña mayoría y una inestable coalición de nueve partidos que incluía desde católicos hasta comunistas.
En un ruidoso debate, donde un senador escupió a otro, Prodi perdió la confianza del Senado por 156 votos contra 161.
"Ahora debemos ir a votar. Diremos lo que queremos hacer en los 100 primeros días de nuestro gobierno", dijo el conservador y ex primer ministro Berlusconi, quien tiene una ventaja sobre Prodi en los sondeos de opinión.
Prodi, ex presidente de la Comisión Europea y conocido como 'El Profesor', también vio recortado su primer mandato en 1998, cuando sus aliados comunistas le quitaron el apoyo. Hace unos días, cuando avizoraba su destino, había advertido a los senadores que Italia "no puede soportar un vacío de poder".
BERLUSCONI FESTEJA
Senadores del partido de Berlusconi abrieron botellas de champán para celebrar, lo que les valió un llamado de atención del presidente del Senado, Franco Marini, quien dijo: "Desháganse de esa botella, aquí no estamos en un bar".
El magnate de los medios, quien fue derrotado por Prodi en las elecciones de 1996 y del 2006, espera que el presidente Napolitano convoque luego a comicios anticipados que, de acuerdo a encuestas de opinión, el derechista ganaría con un claro margen.