SU HISTORIA Muchas de las mamás han sufrido maltrato en sus familias
UN ALBERGUE PARA MADRES ADOLESCENTES Y SUS HIJOS SIRVE PARA QUE LAS CHICAS VIVAN MEJOR Y PARA QUE SUS HIJOS CREZCAN EN UN AMBIENTE CÁLIDO Y FUNCIONAL
"Llegué de Huancavelica a los 13 años. Estudié la primaria, tuve mi hijo y me fui a Pisco a trabajar en una chacra. Me fue mal, mi John andaba solo, se enfermaba mucho, me daba mucho gasto, así que me puse a lavar ropa y limpiar casas. Me fue peor y vine a Lima a buscar algo mejor. Llegué a este albergue por un aviso del periódico. Y me fue bien, mejor que con mi familia. Ya estoy aquí desde marzo del 2007".
Así describe su historia Mariluz Sullca, una adolescente que decidió vivir lejos de su familia para estar más tranquila y darle seguridad a su pequeño. Ahora convive con otras jóvenes como ella, con hijos que les cambiaron la vida y todos sus planes.
El albergue tiene menos de un año y si bien hasta ahora no recibe apoyo de ninguna institución, las jovencitas han aprendido a tejer y con la venta de las prendas que hacen logran en parte sostenerse.
Las fundadoras de este albergue, Carmela Villarán y María Esther Manzanal, trabajaron años atrás como voluntarias en otros albergues hasta que decidieron abrir uno donde pudieran aplicar todo lo aprendido.
"Muchas veces se relaciona la delincuencia y la agresividad con la pobreza, pero creemos que eso existe en todas las esferas y que se instala en los dos primeros años de vida. El niño que es bien atendido tiene conductas de tolerancia; cuando es rechazado y agredido en los primeros años, tiende a la violencia. Por eso es importantísimo trabajar con la madre y el niño cuando él recién nace", comenta Villarán.
Aquí las jóvenes se organizan para limpiar y cocinar. Conocen nuevas formas de relacionarse ajenas al maltrato y aprenden a amar a sus hijos y ser amadas.
El resultado de casi un año de trabajo se observa en las caritas vivaces de los niños que todos los días aprenden cosas nuevas de la maestra del albergue, en sus sonrisas, en sus juegos y --por qué no-- en sus peleas.
MÁS INFORMACIÓN
Para comprar prendas tejidas o mandarlas a hacer, puede visitar el albergue en Juan José Mostajo 241, interior 7 (a la altura de la Cdra. 8 de Nicolás Arriola o 12 de Canadá). Teléf. 422-2288.